Contexto socio histórico del surgimiento del movimiento bautista en Europa y su llegada a América

Socio-historical context of the emergence of the Baptist movement in Europe and its arrival in America

Contexto sócio-histórico do surgimento do movimento batista na Europa esuachegada à América

1Carlos Máximo Leyva Zaldívar, ORCID:  https://orcid.org/0000-0002-8107-0865

1Carlos Antonio Córdova Martínez*, ORCID:  https://orcid.org/0009-0002-7097-6271

1Universidad de Holguín, Cuba

*Autor para la correspondencia: cordova@uho.edu.cu

Resumen

Este artículo pretende ofrecer un acercamiento al surgimiento de uno de los movimientos más importantes dentro del protestantismo y de gran impacto en Cuba a raíz de finales del siglo XIX. Se propone examinar las raíces sociohistóricas del surgimiento de las iglesias bautistas en Europa y su llegada a América. Este análisis se produce a través de un exhaustivo estudio bibliográfico, triangulación de hechos y afirmaciones históricas y elaboración de conclusiones desde perspectivas interdisciplinarias más allá de las ciencias históricas. Se consultaron autores que tratan este fenómeno desde una perspectiva holística, a fin de ofrecer una descripción del proceso y lograr la mejor comprensión por parte de los lectores. Entender la esencia y contenido del movimiento bautista permite interpretar de manera adecuada las variadas relaciones entre la Iglesia Bautista y sociedad cubana en más de un siglo.

Palabras clave: protestantismo; dogmática; teología; filosofía; sincretismo; didáctica de la historia

 

Abstract

The article offers an approach to the beginnings of one of the most important movements within Protestantism movement, and regarding Cuba at the end of the XIX century.   It analyzes the social and historic basis of Baptist churches in Europe and its beginnings in America. This study has been carried out through a detailed bibliographic study, facts analysis, and interdisciplinary views beyond historical perspectives. Many authors from different perspective have been consulted in order to offer a complete overview of this process to the readers. This article pretends to clarify the essence of the Baptist movement and its relation to the Cuban context for more than one hundred years.

Keywords: protestantism; dogmatic; theology; filosophy; syncretism; didactic of the History

 

Resumo

Este artigo tem como objetivo oferecerumaabordagem sobre o surgimento de um dos movimentosmais importantes dentro do protestantismo e de grande impacto em Cuba no final do século XIX. Ele se propõe a examinar as raízessociais e históricas da ascensão das igrejas batistas na Europa e suachegada à América. Esta análise é produzida por meio de umestudo bibliográfico exaustivo, triangulação de fatos e depoimentos históricos e elaboração de conclusõesem perspectiva além das ciências históricas. Autores de váriastendências, não apenas historiadores, mas também sociólogos e filósofos, têm sido consultados a fim de oferecerumadescriçãomais completa do processosócio-histórico e alcançar a melhorcompreensão pelos leitores.  Compreender a essência e o conteúdo do movimento batista nos permite interpretar adequadamente a interação entre a Igreja Batista e a sociedade cubana ao longo de mais de cem anos.

Palavras-chave: Protestantismo; dogmatic; teologia; filosofía; sincretismo; didática da história

 

 

 

Introducción

La historiografía nacional y foránea ha dedicado estudios a los procesos religiosos en Cuba, al respecto existen importantes investigaciones que abordan el devenir de la Iglesia Católica, así como la interacción de esta en disimiles procesos de formación nacional. El protestantismo en la Islatambién ha sido objeto de investigación histórica, desde estudios generales sobre este movimiento hasta investigaciones que toman como punto de partida la historia regional. A estas instituciones religiosas se unen el estudio de los cultos o religiones populares como las sincréticas de base africana y el espiritismo de sustento cristiano.

Los bautistas dentro del escenario protestante cubano constituyen uno de los núcleos más importantes, expresado, no solo por su membresía, sino por el propio devenir socio-cultural de la asociación, fundada en 1905 y que en su más de un siglo de vida ha estado presente en el proceso histórico nacional. A lo anterior se une su influencia en la conformación de mentalidades, imaginarios y de importantes paradigmas educacionales y políticos en el Oriente del país.

Trazar la historia del movimiento bautista supone para la historiografía un desafío en comparación con la reconstrucción cronológica de otras corrientes y grupos religiosos. Esta realidad está dada por la multiplicidad de teorías en torno a la génesis de dicho movimiento y que aún es tema de debate en los círculos académicos que abordan dicha línea investigativa.

A tenor de esta realidad historiográfica,el artículo propone ofrecer un análisis del contexto histórico del surgimiento de los bautistas, a través de las distintas miradas que desde las ciencias históricas se ofrecen a dicho fenómeno. A fin de contextualizar dicho movimiento es imprescindible una caracterización general del cristianismo emergido de la baja Edad Media y el proceso reformador llevado a cabo por el monje alemán Martín Lutero, relacionado con el posterior surgimiento del protestantismo en Europa. Junto a estos objetivos descritos también se propone ofrecer una mirada al proceso de enseñanza de estos contenidos dentro del currículo académico de la carrera de Historia de la Universidad de Holguín.

Materiales y métodos

Se realizó un estudio observacional y de revisión documental relacionados con el surgimiento del protestantismo en general y el movimiento bautista en particular en Cuba, empleando los métodos de análisis, síntesis, inducción y deducción, el método de revisión de documentos, Se llevó a cabo una búsqueda y análisis de investigaciones recientes. Se realizó un exhaustivo estudio bibliográfico, triangulación de hechos y afirmaciones históricas para avalar el estudio.

 

 

Resultado y discusión

La comprensión de la corriente bautista, dentro de las varias denominaciones protestantes, conlleva a estudiar y sintetizar aspectos hechológicos y teóricos relacionados con la génesis y evolución histórica de dicho movimiento, los cuales han sido objeto de investigación y debate en círculos académicos con diferentes perspectivas ideológicas, culturales y cosmovisivas. 

Según Kung (2023), el cristianismo como fenómeno sociohistórico se puede subdividir en varias etapas o paradigmas: paradigma protocristiano- apocalíptico, paradigma vetero eclesial helenista, paradigma católico-romano medieval, paradigma de la Reforma Protestante y paradigma moderno ilustrado. La comprensión de cada uno de estos periodos resulta vital para el análisis del cristianismo y específicamente del movimiento bautista. 

La polémica conversión al cristianismo del emperador Constantino, el Edicto de Milán[1] y la posterior celebración del Concilio de Nicea (325 d. C)[2] significaron para la Iglesia la apertura a un proceso de institucionalización que transitó de formas primigenias hasta el establecimiento como religión oficial del Imperio Romano.[3] Esta evolución estuvo unida a transformaciones de carácter político-litúrgico, ejemplificadas en la reestructuración de la figura del Papa como vicario de Cristo, jerarquización de la estructura eclesiástica, la introducción de la doctrina de la veneración de los santos, el monaquismo, el celibato sacerdotal, entre otros sistemas litúrgicos que fueron cohesionando la realidad de la Iglesia a finales de la baja Edad Media. En esta etapa se destaca el teólogo Agustín de Hipona considerado uno de los principales representantes de la Patrística.[4]

Paralelo a este proceso se incrementan algunos vicios y prácticas ajenas a la moral y la ética predicada por la fe cristiana tales como: sinonimia, acumulación de riquezas, indulgencias y la Inquisición; males que se presentaron dentro del sacerdocio, la curia romana y la propia figura del Obispo de Roma.

En este marco histórico de la Edad Media cristiana surgieron voces críticas y movimientos[5] que exigían abandonar el creciente paganismo de la Iglesia para volver a lo que definían como cristianismo primitivo. En este escenario se puede ubicar una de las primeras fuentes teóricas y conceptuales del surgimiento del movimiento bautista; hecho relacionado con el bautismo del creyente en el seno de la comunidad cristiana.

Es importante definir que el cristianismo desde una perspectiva histórica- filosófica constituye una forma que experimenta un proceso de transformación continua. Kung (2023) lo señala como una esencia permanente, original, que no es pétrea ni estática y que presta especial atención a la  forma en la que cambia de conjunto. Por su parte, Anderson (1978), afirma que uno de los referentes del surgimiento del término bautista se encuentra en la polémica en torno al rebautismo de los cristianos, que durante los distintos momentos de persecución a los que había sido sometida la Iglesia, habían apostatado su fe y sitúa a Cipriano de Cártago como uno de los gestores de esta idea alrededor del año 250 d. C. 

En la Segunda Dieta de la Espira[6], se afirma que:

(…) esta secta antigua del anabautismo está aumentándose mucho… y por eso… renovamos la ley imperial… que todos los hombres rebautizados de edad responsable serán condenados y pasados de a vida a la muerte por fuego, por espada, etcétera,… sin el proceso de la Inquisición. Sic (Williams, 1962, p.1240)

Esta afirmación fechada en 1529 expone la percepción que tenían las autoridades imperiales en torno a lo que en se denominaba el Movimiento Anabautista,[7] que había emergido a la luz de la reforma luterana y que era entendido como un resurgir de aquel movimiento rebautizador que tuvo varias expresiones durante el Medioevo.

Con respecto a las polémicas historiográficas sobre el surgimiento de los bautistas como movimiento sociorreligioso y las tres principales teorías establecidas, es importante mencionar la crítica u objeciones que Anderson (1978) hace a las mismas. La primera es la relación anti-paidobautista sustentada en la identificación con la historia de la lucha contra el bautismo infantil cuya denominación actual está relacionada con esta práctica. En opinión de Anderson (1978) esta es una relación más espiritual que histórica y su fundamentación carece de sustento documental más allá de ciertas influencias teológicas que no deben ignorarse como fuente de conocimiento ante la carencia de material documental. 

La segunda de las teorías es la denominada sucesión apostólica que fundamenta la misma, a través de movimientos religiosos presentes en la Edad Media con génesis en la predicación de Juan el Bautista y nutre una de las escuelas más importantes de la historiografía bautista conocida como Landmarkismo.[8] Esta postura historiográfica, al decir de Anderson (1978), también adolece de poder ser contrastada a través de la adecuada disponibilidad de fuentes y solo se pueden establecer ciertas influencias teóricas de carácter subjetivo. 

La tercera teoría es la restitución separatista; la misma posee un fuerte apoyo histórico documental pues proclama que la corriente bautista surgió en Inglaterra durante el siglo XVII como un desprendimiento del separatismo de tendencia puritana, en el seno de la Iglesia Anglicana. De este movimiento se desprende “la fundación en Holanda de la primera Iglesia Bautista en 1606.” (Anderson, 1978, p.90); aunque otros historiadores afirman que “la fecha de fundación de dicha congregación fue 1608 o 1609.” (Walker, 1994, p.240).

El corpus teológico de la nueva congregación surgida en Ámsterdam bajo la dirección de John Smith, fue complementándose con la herencia doctrinal propia de la formación de su líder como ministro de la Iglesia de Inglaterra, pero sufrirá importantes modificaciones debido al contacto de este con los grupos menonitas y anabautistas refugiados en Holanda debido a las múltiples persecuciones religiosas de las que eran objeto.

La teología reformada del siglo XVI tuvo en Juan Calvino[9] a su gran teórico.[10]Las tesis del reformador ginebrino en torno a la cuestión de la salvación se sustentaban en conceptos tales como predestinación[11], depravación total[12] y gracia irresistible.[13]Así define que: “aunque entre el conocimiento de Dios y de nosotros mismos haya una gran unión y relación, el orden para la recta enseñanza requiere que tratemos primero del conocimiento que de Dios debemos tener, y luego el que debemos tener de nosotros mismos.” (Calvino, 1994, p.14)

Según Elton (2016) “el calvinismo pudo acomodarse más fácilmente al universo mecanicista descrito por la ciencia de los siglos XVII y XVIII, que la emotiva salvación de Lutero, o la pomposa humanidad del catolicismo barroco.” (Elton, 2016, p.156-170). No obstante, la concepción calvinista se vio desafiada por los seguidores de Jacobo Arminio,[14] quienes obligaron a las iglesias reformadas a convocar a un Sínodo en la ciudad holandesa de Dort. “El resultado fue la elaboración de lo que hasta hoy se conoce como Cánones de Dort.”[15](Collins & Price, 2000, p.340), en los cuales se sistematiza el pensamiento calvinista, a la vez que deja latente una de las polémicas que más lastraría el seno de las iglesias protestantes entre arminianos y calvinistas.

Los arminianos, tal como se comenzaron a conocer los seguidores de Arminio, no aceptaron lo dispuesto en este cónclave y promulgaron un sistema filosófico doctrinal en torno a la salvación humana contrapuesto con lo previsto en Dort, mientras en los calvinistas prevalecía la concepción del protagonismo divino.

En este contexto surgen los Bautistas Generales,[16] identificados con el pensamiento arminiano y la línea trazada por John Smith y Thomas Helwys, ambos exiliados en Ámsterdam entre 1606 y 1612. En 1651 suscribieron la primera declaración colectiva que fue aprobada y titulada, Fe y Práctica de las Treinta Congregaciones, realizada de acuerdo al modelo primitivo, la cual revelaba una teología en consonancia con la Breve Confesión de Fe de Veinte Artículos redactada por John Smith en 1609. 

Paralelo a este surgimiento de los generales se encontraban las iglesias bautistas que no se integraban al arminianismo y se denominaron particulares,[17] pues su soteriología era calvinista. Los particulares ubican su génesis en un grupo de creyentes que se separaron de una iglesia congregacionalista en 1633 y ya para 1641 todos practicaban el bautismo por inmersión, pasando esta práctica posteriormente a la totalidad de los bautistas ingleses. En 1644, los particulares elaboraron la Primera Confesión de Fe deLondres y, una posterior más célebre y utilizada con masividad en América Latina, conocida como la Segunda Confesión de Londres de 1689, ambas poseedoras de una soteriología de base calvinista.

El apelativo de particulares y generales está definido por la representación que en sus respectivas teologías le dan a la muerte de Jesucristo. El calvinismo afirma que la muerte de Cristo fue para redimir a los que Dios había escogido para ser salvos, concepto muy relacionado con la predestinación,[18] mientras que el arminianismo afirma que la muerte de Cristo tuvo un carácter general, es decir, Cristo murió por todos. Este profundo antagonismo se vio reflejado también en la elaboración de confesiones de fe y cuerpos doctrinarios de obligatoria aceptación a todo aquel que formara parte de dicha comunidad religiosa.

En 1644 se organizó la Asociación de Iglesias Bautistas Particulares y en 1660 los generales formaron una Asamblea Nacional; ya en 1689 había cuatro clases de iglesias bautistas en Inglaterra: “los generales, los particulares, los del séptimo día[19] y los independientes.” (Anderson, 1978, p. 150)

En el transcurso del siglo XVII la expansión de las ideas de este grupo de iglesias tuvieron un impacto significativo en la fundación de Providence (Rhode Island), una de las trece primeras colonias en Estados Unidos de Norteamérica, la cual se convirtió en precursora de la libertad religiosa y de conciencia (Gourley, 2010;  Rodríguez, 2007).

La etapa comprendida entre los siglos XVI y XVIII se caracterizó por ser determinante en la transición del feudalismo al capitalismo. Estas transformaciones de carácter económico-social catalizan cambios radicales en las mentalidades y el desarrollo intelectual. Es así que el sociólogo alemán Max Weber identifica una relación íntima entre el protestantismo y el desarrollo del capitalismo. Este autor sostuvo la tesis que aquellos países donde la reforma protestante se consolidó desarrollaron con más rapidez y eficacia formas capitalistas de producción respecto a aquellas naciones donde el catolicismo mantuvo su hegemonía (Weber, 1998).

El movimiento bautista fue producto de estas nuevas condiciones; “por un lado, heredó todo un sistema teológico bien estructurado, propio de la Iglesia de Inglaterra y por otro experimentó una simbiosis con las ideas de menonitas y anabautistas, sobre todo en relación a temáticas como el bautismo, la liturgia o la eucaristía.” (McGrath, 2004, p. 321). Se observa en este proceso de sincretismo un elemento de carácter filosófico como fue la marcada influencia de las ideas liberales en el seno de las concepciones antropológicas y sociológicas del nuevo movimiento.

Las centurias XVII y XVIII constituyeron años de expansión y antagonismos en el seno del movimiento bautista, el cual no estará exento de las polémicas que experimentará el protestantismo europeo a lo largo de estos siglos sobre todo en lo referente a la soteriología, e incorporaron a su corpus categorial conceptos centrales en los sistemas de pensamiento de la época como libertad y tolerancia.[20]

 La primera mitad del siglo XVIII se considera de declive para los bautistas pues fueron afectados por problemáticas como el socinianismo[21] yel antinominianismo,[22] que impactaron principalmente a los particulares, en forma de hipercalvinismo, es decir, un sobre énfasis en el papel de Dios que anulaba cualquier responsabilidad humana. La incidencia de estas corrientes disminuyó considerablemente la membresía.

Los historiadores eclesiásticos, como Anderson (1978), ha definido la etapa entre 1750 y 1891 como de avivamiento. Esta etapa de auge y esplendor está determinada por el surgimiento de otro movimiento de carácter masivo en Inglaterra y los EEUU: el avivamiento metodista y la labor de los ministros anglicanos John Wesley[23] y George Whitefield.[24] El objetivo de estos predicadores era renovar la vida de la Iglesia de Inglaterra; no obstante, su predicación trascendió e influyó en todo el protestantismo. 

El arminianismo de Wesley facilitó el alcance a los generales, mientras que su colega Whitefield de tendencia calvinista fue el conductor del despertar de los particulares. De esta manera, a partir de 1750, se observa un aumento de la actividad misionera y se puede constatar un crecimiento acelerado de la obra no solo en Inglaterra, sino en los EEUU. 

En el transcurso de la segunda mitad del siglo XVIII y el XIX nacieron, bajo el liderazgo de William Carey, las misiones modernas, favorecidas en gran medida por el proceso de expansión colonial del Imperio Británico. Hacia lo interno, en 1891, los generales acordaron sumarse a la Unión General Bautista y terminaron así con siglos de división.

La génesis de la obra bautista en América está en la colonización inglesa de Norteamérica y el rechazo a la política de intolerancia religiosa imperante entre los puritanos de las colonias americanas. El papel de Roger Williams sobresale en la fundación de la colonia de Rhode Island en 1644 junto a un grupo de exiliados de la colonia de Massachusetts. Williams creía en el derecho concedido por Dios al individuo de rendirle culto como quisiera, o de ningún modo si así estimaba. Este es un pensamiento radical para la época, esgrimido en el seno del protestantismo establecido en Norteamérica.

El referido derecho se constituyó en Ley en Rhode Island y, por primera vez, en lo que sería posteriormente los Estados Unidos, donde se igualó la democracia con la libertad religiosa. John Clark, fundador de la Segunda Iglesia Bautista de los EEUU en Newport en 1644, influenciado por Williams, ha llegado a ser considerado el padre de los bautistas norteamericanos. Se afirma que en el proceso de consolidación de esta iglesia influyó el matrimonio formado por Ricardo y Catarina Scott (Greer Jr., 2007). Al decir del gobernador de Boston John Winthrop:

(…) En Providence las cosas se pusieron aún peor por causa de que una hermana de la Sra. Hutchinson, la esposa de un tal Scott, habiendo sido infectada por la doctrina anabautista y habiéndose mudado a Providence, convenció al Sr. Williams (o digamos que lo envalentonó) de que hiciera profesión abierta de fe, y supuestamente fue bautizado por un clérigo, un indigente de Salem. Entonces el Sr. Williams lo bautizó a él y a diez más. (Greer Jr., 2007, p.165)

La influencia bautista en este periodo fue de tal magnitud que resultó clave en la fundación de los Estados Unidos de Norteamérica como nación, que, en su Constitución, redactada en 1787, en su primera enmienda sentencia: 

El Congreso no hará ley alguna por la que adopte una religión como oficial del Estado o se prohíba practicarla libremente o que coarte la libertad de palabra o de imprenta, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y para pedir al gobierno la reparación de agravios. (Hamilton et al., 1974, p.395; States, 1992, p. 36)

Esta enmienda al texto constitucional resume esencialmente lo sostenido desde el momento fundacional de Rhode Island y sus precursores, no solo del concepto de democracia, sino de la concepción de libertad individual y de conciencia presentes en la Constitución Norteamericana. “En 1790 los bautistas americanos tenían 979 iglesias, 67 490 miembros, 42 asociaciones y un proyecto de organización nacional.” (Anderson, 1978, p. 289)

En los Estados Unidos de Norteamérica experimentaron otras problemáticas completamente distintas a las afrontadas por sus similares británicos. El antagonismo calvinista - arminiano no resultó un problema para los norteamericanos, dado que su fuerte origen puritano les hacía inclinarse hacia el calvinismo de manera natural.

En estos años de franca expansión colonizadora en América del Norte los bautistas se extendieron por las colonias centrales y del sur, donde los galeses[25]fundaron en 1707 su primera asociación: La Asociación de Filadelfia; precursora de la creación de Brown University en 1764, que fue la primera universidad estadounidense en aceptar estudiantes de otras denominaciones religiosas a esta iglesia (Greer Jr., 2007).

En la primera mitad del siglo XIX los bautistas eran la denominación con mayor membresía, lo que favoreció su expansión a través de la organización de misiones foráneas. En 1832 fundaron la Sociedad Bautista de Misiones Domésticas con el propósito de recaudar fondos para el reclutamiento y envío de misioneros a zonas no alcanzadas por la fe evangélica de manera general. Dos años más tarde, 1834, fundan la Sociedad Tratadista Bautista, que luego sería conocida como Sociedad Americana de Publicaciones Bautistas; la cual ofreció una amplia literatura no solo a las iglesias norteamericanas, sino a las misiones en el extranjero.

Los conflictos en el seno de la denominación, a partir de 1845, se reflejarán en tres ejes: en primer lugar, los anti-misioneros, influenciados por la tesis calvinista de la predestinación. Estos afirmaban la completa inutilidad de predicar en otras zonas, pues solo creerían aquellos que estaban predestinados. Se oponían fuertemente a las misiones, la recaudación de fondos y las escuelas dominicales (Greer Jr., 2007).

En segundo lugar, el desarrollado en torno a la figura de Alejandro Campbell, quien rechazaba la validez del Antiguo Testamento y la naturaleza de la fe salvadora. Enfatizaba en el conocimiento racional para obtener la verdad de las Escrituras. Alrededor de 1830, Campbell y sus seguidores se separaron y fundaron lo que posteriormente pasó a denominarse Iglesia de Cristo.

En tercer lugar, la problemática de la esclavitud que originó la fundación de la Convención Bautistadel Sur en 1845. A pesar de estas contradicciones en el seno del movimiento, a finales del siglo XIX se mantenían como la denominación más numerosa de los EEUU y se extendían a través de las misiones foráneas a un amplio número de países y regiones

La importancia de estos contenidos dentro de las disciplinas de la carrera de historia de la Universidad de Holguín

La necesaria interacción entre ciencia histórica y didáctica de la historia responde a una perspectiva holística del proceso histórico en su conjunto. El análisis de la evolución del movimiento bautista, el surgimiento en Europa, sus antecedentes, así como su ulterior desarrollo en el seno de la sociedad europea y norteamericana esta interconectada con el abordaje, en primer lugar, de la Historia de la Religión, programa que acerca al estudiante a las principales expresiones religiosas presentes en el escenario nacional y foráneo.

Nuevos enfoques y tendencias dentro de la didáctica de la historia han evidenciado la necesaria articulación del conocimiento histórico en sus múltiples expresiones  Asignaturas como Historia Medieval, Historia Moderna, o Historia de EE.UU que conforman el currículo básico de las carreras son materias que de una manera u otra son escenario donde el estudiante observa el de cursar del proceso histórico que abordamos. De manera que entiende a través del proceso de enseñanza y aprendizaje como la historia esta interconectada, despojándose de la errónea perspectiva de que esta constituye una sucesión de hechos aislados entre sí. 

Estos conocimientos no solo se relacionan con temáticas de tipo histórico, además ofrecen al estudiante la opción de notar el contenido filosófico del pensamiento religioso. En este caso y como se menciona con anterioridad en torno a la consolidación del pensamiento político que aportan los bautistas como movimiento y las influencias y conexiones con la filosofía política, específicamente el empirismo inglés. El cual es ampliamente abordado en la asignatura Historia de la Filosofía Moderna.

A modo de resumen, podemos observar como la investigación y análisis de este proceso histórico debe ser relacionado con el estudio de otras asignaturas a fin de complementar una preparación integral del estudiante de la carrera de Historia, permitiéndole la articulación de un pensamiento interdisciplinario y holístico con capacidad de síntesis y de análisis crítico.

Conclusiones

La iglesia bautista no pertenece a las primeras expresiones eclesiales de la reforma del siglo XVI. Su conformación teológica es el resultado de la confluencia de diferentes tendencias teológicas y la influencia de factores sociales de diversa procedencia.

La evidencia histórica permite determinar la existencia de la primera iglesia bautista en Holanda en la primera década del siglo XVII, aunque el inicio de su desarrollo tuvo su base en la Inglaterra según avanzaba el siglo XVII. El pensamiento bautista, así como el aumento de su feligresía tuvo un importante espacio en las Trece Colonias inglesas de Norteamérica. En este contexto fundaron la colonia de Rhode Island. En la actualidad se presentan como la mayor confesión religiosa de los Estados Unidos.

Entre los principales dogmas básicos del movimiento bautista se encuentran: la separación de la iglesia y el estado, el gobierno congregacional, el bautismo por inmersión solo para creyentes, y la libertad de conciencia.

Al margen de estos dogmas básicos el movimiento bautista no es homogéneo. En el mismo se distinguen como principales tendencias los bautistas particulares, los generales, y los independientes.

La evolución histórica del movimiento lo ha convertido en uno de los grupos más numerosos y de mayor impacto dentro del protestantismo contemporáneo. Sus concepciones en torno a libertad individual, de culto y su expresión social la distinguen de otras confesiones protestantes.

Referencias

Anderson, J. (1978). Historia de los Bautistas. Casa Bautista de Publicaciones.

Calvino, J. (1994). La Institución de la Religión Cristiana. Vol.1. FELIRE

Elton, G. R. (2016). La Europa de la Reforma, 1517-1559. Siglo XXI.

Gourley Bruce T. (2010). A Capsule History of Baptists. Baptist History and Heritage Society.

Greer Jr. E (Ed.), (2007). Los Bautistas, Historia, distintivos y relaciones. Convención General Bautista de Texas.

Hamilton, A; Madison, J & Jay, J. (1974). El Federalista. Fondo de Cultura Económica

Kung, H. (2023). El cristianismo: Esencia e Historia. Trotta.

McGrath, W. (2004). The Anabaptist, Neither catholics nor protestants. Lamp and Light Publishers.

Rodríguez A, D. (2007). Historia de los Estados Unidos. El surgimiento de una nación: De los orígenes hasta la Guerra de Secesión. (Vol. 1). Félix Varela

States, U. (1992). La Constitución de los Estados Unidos y la Declaración de Independencia. Comisión del Bicentenario de la Constitución de los Estados Unidos.

Williams, G. (1962). The Radical Reformation. The Westminster Press.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses

Declaración de contribución de autoría

Carlos Máximo Leyva Zaldívar: Conceptualización: Conceptualización, Investigación, Metodología, Administración del proyecto, Adquisición de fondos, Validación, Visualización, Supervisión, Redacción de borrador original.

Carlos Antonio Córdova Martínez: Investigación, Metodología, Curación de datos, Análisis formal, Redacción, Recursos.

 



[1] El Edicto de Milán fue promulgado en el 313 d. C por el emperador Constantino (Emperador de Occidente) y Licinio (Emperador de Oriente) y establecía la libertad de religión en el seno del mundo romano. Ver Hans Kung, Cristianismo, Historia y esencia. (2023).

[2] El concilio de Nicea, celebrado en la ciudad de Nicea, provincia de Asia Menor, fue un punto determinante en la concepción oficial en torno a la naturaleza de Cristo. Si bien las polémicas en torno a la naturaleza de Cristo habían sido definidas en Occidente bajo la influencia de la teología de Tertuliano y Novaciano, Oriente era más dado a la posesión de un pensamiento especulativo. El concilio se centró en la polémica arriana, que tuvo como precedente la polémica entre un anciano de la iglesia de Antioquia y su obispo Alejandro. Arrio sostenía que Cristo era primogénito entre las criaturas, por ende, había sido hecho de la nada. «El Hijo no tiene principio…Dios es sin principio» Ver Kenneth Scott Latourette. Historia del Cristianismo (1966)

[3] Esto se refleja  en el  «Edicto de Milán» 313 d. C,  que terminó parcialmente con la persecución hacia los cristianos hasta el «Edicto de Teodosio» en 380 d. C, mediante el cual se oficializa finalmente como religión del Imperio.

[4] Se entiende por Patrística a la etapa del pensamiento cristiano y filosófico que abarca el periodo entre el pensamiento apostólico y el surgimiento de la Escolástica durante la alta Edad Media. Debe su nombre a las figuras conocidas como Padres de la Iglesia tales como: Policarpo de Esmirna, Ignacio de Antioquia, Ireneo de Lyon, Atanasio, Orígenes, Gregorio de Nacianzo, Jerónimo y el más célebre Agustín de Hipona. Ver J. Moreno Martínez La luz de los Padres. Temas patrísticos de actualidad eclesial (2005); S. Gálvez, J Gálvez Historia de la Filosofía. La Patrística (2009); X. PikazaCurso de Teología Patrística. Historia y doctrina de los Padres de la Iglesia (2023)

[5] Algunos de estos movimientos fueron considerados como heréticos por parte de la Iglesia Oficial. Entre los más destacados se encuentran cátaros, valdenses, donatistas y paulicianos. Ver Justo Luis González Historia del Pensamiento Cristiano (2024).

[6] Reunión celebrada en la ciudad de la Espira, se denomina Dieta a las reuniones de los príncipes y figuras nobles del Sacro imperio Romano. En esta reunión de manera particular se condenaron los intentos reformadores. Fue conducida por el emperador Carlos V y provocó la protesta de la Espira. Revoca lo planteado en el Edicto de Worms en 1523 y constituye uno de los momentos decisivos del enfrentamiento imperial a la creciente influencia del movimiento luterano en el seno del Imperio. Ver F. FliednerMartin Lutero, su vida y obra (2002); J. R Hale La Europa del Renacimiento 1480-1520 (2016); G. R Elton La Europa de la Reforma 1517-1559 (2016); ManfredSvenssonReforma Protestante y tradición intelectual cristiana (2017).

[7] Los anabautistas constituían un grupo surgido en la alta Edad Media que afirmaban la necesidad de rebautizar a los adeptos que provenían de la Iglesia Romana. Este grupo considerado herético por la curia tuvo su resurgir en el contexto de la reforma luterana del siglo XVI. Ver Robert Baker Compendio de la historia cristiana (2003); Stuart Murray Anabautismo al desnudo. Convicciones básicas de una fe radical (2012); Michael ReevesLa llama indestructible, el corazón de la Reforma Protestante (2021).

[8] El landmarkismo es un tipo de eclesiología bautista desarrollado en el sur de los Estados Unidos a mediados del siglo XIX. Está comprometido con una versión sólida de la teoría de la perpetuidad de origen bautista, atribuyendo una continuidad ininterrumpida y una legitimidad única al movimiento bautista desde el período apostólico. El término se refiere a la creencia en la validez exclusiva de las iglesias bautistas y la invalidez de los actos eclesiásticos no bautistas. Alcanza un clímax de difusión en 1931 con la publicación del libro Thetrail of blood, del clérigo estadounidense J. M Carroll y que en el mundo hispano fue publicado bajo el título El Rastro de la Sangre en Argentina en 1946. Ver James R. Graves Old Lamarkism: Whatisit? (1880), Jorge V. Pixley e Israel B. de Azevedohacia una fe evangélica latinoamericanista. Una perspectiva bautista (1988); Phil A. Newton y Matt Schumacher Los ancianos en la vida de la Iglesia. Redescubriendo el modelo bíblico  del liderazgo para la Iglesia (2021).

[9] Juan Calvino (Noyon, Francia 1509-Ginebra 1564) Teólogo francés, es considerado uno de los máximos exponentes de la Reforma Protestante del siglo XVI. Jurista de formación, su periodo en Ginebra y Estrasburgo contribuyeron a desarrollar un sistema teológico que influyó considerablemente en el protestantismo posterior. Sus ideas se conocerían de aquí en adelante como «calvinismo». Calvino es considerado el gran teólogo de la Reforma. Ver Bernard CottretCalvino, la fuerza y la fragilidad (2002);  Giorgio Tourn Calvino, el reformador de Ginebra (2017); Leopoldo Cervantes-Ortiz Antología de Juan Calvino (2020).

[10] En opinión del historiador británico John Elton la voluminosa Institución de la Religión Cristiana dedicada al Rey de Francia Francisco I, influyó como ninguna otra a las iglesias protestantes posteriores. Ver J. Elton Historia de Europa. La Europa de la Reforma(2016).

[11] Significa decidir anticipadamente el destino de una persona o cosa. Es una doctrina cristiana basada en numerosos textos bíblicos, la cual afirma que Dios desde la eternidad determinó lo que quiere hacer con cada una de sus criaturas, ordenando a unas para la vida eterna y a otras para condenación perpetua, de acuerdo al fin y condición que fueron creadas Se diferencia de otras interpretaciones como el determinismo o el libre albedrío. En particular la predestinación concierne a la decisión de Dios que no hace nada injusto, su voluntad es la regla suprema de toda justicia. Dios siendo Bondad y Justicia es su propia ley para sí mismo, es la Ley de todas las leyes.

[12] Plantea la tesis de que el hombre tiene la incapacidad de hacer el bien que salva.

[13] Se entiende por Gracia Irresistible a la imposibilidad del hombre escogido de rechazar la gracia de Dios una vez expuesto a ella.

[14] Jacobo Arminio (1560-1609) Teólogo holandés, discípulo de Teodoro de Beza, quien fuera sucesor de Calvino en la Academia de Ginebra. Profesor de Teología en la Universidad de Leyden. Cuestionó la perspectiva calvinista de la predestinación y fue el precursor de un movimiento teológico que dividió la iglesia protestante en Holanda, división que se manifestó durante el Sínodo de Dort (1618-1619).

[15] Cánones de Dort: sistematización de la doctrina reformada en relación a la soteriología. Se produjeron en el marco del Sínodo de la Iglesia realizado en la ciudad holandesa de Dordrecht (Dort en inglés). Determinó el rechazo a las doctrinas arminianas referentes a la salvación a través de la formulación de cinco puntos (depravación total, gracia irresistible, expiación limitada, perseverancia de los santos y elección incondicional). Popularmente se conocen como los cinco puntos del calvinismo.

[16] Los bautistas generales eran herederos de la congregación fundada por John Smith entre 1606 y 1609 y estaban establecidos en Inglaterra a pesar de la persecución durante el reinado de Carlos I (1625-1649). Tomaban su nombre de la aceptación de la expiación universal, es decir la muerte de Cristo por todos los seres humanos.

[17] Los particulares se adherían a la tesis calvinista de la expiación particular, es decir la muerte de Cristo por los escogidos.

[18]La predestinación es una doctrina teológica que sostiene que Dios, en su soberanía, ha determinado de antemano el destino eterno de las personas (salvación o condenación). Esta creencia ha sido desarrollada principalmente en el cristianismo, aunque aparece en otras tradiciones religiosas y filosóficas. Fue introducida en la dogmática cristiana por San Agustín de Hipona y retomada con una mayor conceptualización con Juan Calvino. A raíz de la Reforma Religiosa del siglo XVI el papel de esta doctrina ha sido punto de desencuentro entre los grupos protestantes y evangélicos. Ver LorraineBoettnerLa Predestinación (1968); Louis BerkhofHistoria de las Doctrinas Cristianas (1972); Charles HodgeTeología Sistemática (2010); Richard D, Phillips Elección y Predestinación ¿Qué significan? (2020).

[19] No debemos confundirlos con los Adventistas del Séptimo Día, quienes entran en escena en el siglo XIX y no forman parte de las iglesias protestantes.

[20] Se define la libertad como la categoría filosófica que expresa la relación entre la actividad del hombre y las leyes objetivas de la naturaleza. Los idealistas consideran la libertad como un acto definitivo del espíritu, o libre albedrío como voluntad de proceder según la expresión de la voluntad. (Rosenthal&Ludin, 1973, p.222-223)

Estrechamente unida a la concepción filosófica de la libertad se encuentra la tolerancia, esta se define como el respeto hacia la otra persona, que es diferente de lo propio. La palabra proviene del latín tolerantiaque significa «cualidad de quien puede aceptar» (Manuel, 2006, p.7-8).

[21] El socinianismo es una corriente considerada herética por la mayor parte de las iglesias de teología ortodoxa. Fue promulgada por el pensador italiano Fausto Sócino. Es una doctrina antitrinitaria y considera que en Dios hay una única persona, por lo que Jesús de Nazaret no existía antes de su nacimiento. La misión de Jesús en la tierra fue transmitir la voluntad del Padre tal como le había sido revelada y tras su crucifixión fue resucitado por Dios y elevado a los cielos donde adquirió la inmortalidad.

[22] El antinominianismo surgió en el siglo XVI, promulgaba que la fe era suficiente y no había necesidad de guardar ningún precepto o ley. Es una tendencia latente en el cristianismo contemporáneo, sobre todo en aquellas iglesias de tendencia calvinista.

[23] John Wesley, ministro anglicano y predicador itinerante. Después de la experiencia de Aldersgate comenzó un movimiento de gran fervor espiritual y hábitos metódicos de devoción y estudio bíblico. Su labor se extendió por Inglaterra y las colonias americanas dando lugar al surgimiento de la Iglesia Metodista. Ver Kenneth Collins A real cristian. The life of John Wesley (1999); John S. Knox John`s Wesley 52 Standard Sermons An annotated Summary (2017).

[24] Ministro de la Iglesia de Inglaterra, fue un dirigente destacado del movimiento metodista. Llegó a ser muy conocido por su entusiasta predicación en las colonias americanas del Imperio Británico, destacándose claramente como el principal dirigente del primer movimiento evangélico en el nuevo mundo, denominado Primer Gran Despertar, una sucesión espontánea de avivamientos" cristianos protestantes en las colonias angloamericanas. Algunos historiadores le han llegado a denominar "la primera celebridad moderna", por su reconocimiento entre las clases populares.

[25] Grupo bautista de la región de Gales.