Motivación Profesional ante la Exigencia y la Necesidad en la Formación Docente

Professional Motivation in the Face of Demand and Necessity in Teacher Training 
Motivação Profissional perante a Exigência e a Necessidade na Formação Docente

1Laura Leticia Mendoza Tauler*, ORCID:  https://orcid.org/0000-0003-1125-5474

1Prudencio Alberto Leyva Figueredo, ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5730-4054

1Consuelo Morán Piñero, ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3296-8211

1Universidad de Holguín. Cuba

*Autor para la correspondencia: lauramt@uho.edu.cu

Resumen

El artículo aborda la motivación profesional de los docentes frente a las exigencias y necesidades en su formación. El objetivo principal es analizar cómo la motivación impacta en el proceso de enseñanza-aprendizaje en contextos educativos contemporáneos. Se empleó una metodología cualitativa, basada en entrevistas a docentes y encuestas para identificar los factores que influyen en la motivación profesional. Los resultados muestran que la formación continua, el reconocimiento profesional y el desarrollo personal son clave para mantener una alta motivación. Además, se destacó que las políticas educativas deben promover un ambiente de apoyo y desarrollo profesional. El estudio concluye que una motivación adecuada mejora el desempeño docente y, en consecuencia, la calidad educativa en general

Palabras clave: motivación profesional; formación docente

Abstract

The article discusses professional motivation in relation to the demands and needs in teacher training. The main objective is to analyze how motivation influences the teaching-learning process in contemporary educational contexts. A qualitative methodology was used, including interviews and surveys with teachers to identify factors influencing professional motivation. The results show that continuous training, professional recognition, and personal development are key to maintaining high motivation. Additionally, the study highlighted that educational policies should foster a supportive and developmental professional environment. The study concludes that proper motivation enhances teacher performance and, consequently, overall educational quality.

Keywords: Professional motivation; teacher training

Resumo

O artigo aborda a motivação profissional diante das exigências e necessidades na formação docente. O objetivo principal é analisar como a motivação influencia o processo de ensino-aprendizagem em contextos educacionais contemporâneos. Utilizou-se uma metodologia qualitativa, baseada em entrevistas com docentes e questionários para identificar fatores que afetam a motivação profissional. Os resultados indicam que a formação contínua, o reconhecimento profissional e o desenvolvimento pessoal são essenciais para manter uma motivação elevada. Além disso, destacou-se que as políticas educacionais devem promover um ambiente de apoio e desenvolvimento profissional. O estudo conclui que uma motivação adequada melhora o desempenho docente e, consequentemente, a qualidade educacional geral.

Palavras-chave: motivação profissional, formação docente

 

Introducción

El sistema educacional cubano se ha enfrascado en el perfeccionamiento de los planes y programas de estudios de los distintos niveles educacionales, con la finalidad de ofrecer la posibilidad de preparar a los profesionales para actuar en las diferentes esferas de actuación y motivar a los estudiantes por el aprendizaje. Esta tarea de vital importancia por sí sola, no soluciona a la trascendental problemática de cómo enseñar y de cómo aprender. El que tiene como problemática fundamental: cómo concebir la motivación profesional desde una perspectiva que favorezca la formación pedagógica del profesional de la educación inherente a la gestión de la calidad de la educación. 

Se presenta una metodología para la dinámica de la motivación profesional que puede contribuir a la solución de la contradicción entre la cultura científica y la cultura popular (sociocultural), con lo cual se perfecciona el desempeño profesional de los egresados de la Universidad de Holguín en las carreras pedagógicas. Los resultados obtenidos a lo largo de una década en esta línea de investigación han sido divulgados en el ámbito nacional e internacional a través de artículos en revistas indexadas, eventos, cursos, seminarios, talleres y conferencias, dando fe del liderazgo y reconocimiento obtenido es esta dirección.

Actualmente se aboga por un profesional competente, cuyos modos de actuación estén en correspondencia con el desarrollo de la educación científica del siglo XXI, razón por la cual la Educación Superior Cubana debe enfrascarse en preparar un profesional altruista, autónomo y creativo.  En tal sentido, la formación profesional del especialista se debe organizar sobre la base de modelos pedagógicos sustentados científicamente en referentes psicológicos, sociológicos, filosóficos, epistemológicos, pedagógicos y didácticos, referidas a todo el proceso docente educativo que tribute al perfeccionamiento del mismo.

Por ello, una de las tareas esenciales de los educadores universitarios en estos momentos, es la transformación de la Educación Superior que permita elevarla a las exigencias de su tiempo, lo que implica plantearse altas metas en el sistema educacional, a partir de tener en consideración el trabajo motivacional entre estudiantes y docentes. Sin embargo, plantearse hoy la universidad del futuro es formularse interrogantes acerca de sus funciones sociales, vigencia y responsabilidades en un mundo cambiante, cuyas respuestas se enfocan en la función esencial de la Universidad: la formación de un profesional para producir y reproducir la socialización de la cultura, o sea, se trata sobre todo de formar un hombre que se inserte plenamente en la sociedad.

Desde esta perspectiva, los problemas de la educación no son, por tanto, sólo los del estudiante y el docente; tampoco son los que ocurren únicamente en el aula, ellos también se dan en las instituciones escolares y en el entorno social, de ahí la necesidad de la adopción de una postura abierta y flexible para su análisis, que conduzca a la consideración de la multitud de variables que dentro de éste se integran y entre las que, la sociológica ocupa un lugar de importancia.

La motivación profesional es un concepto clave en el estudio de la educación, ya que influye profundamente en la calidad de la enseñanza y en el bienestar de los docentes. A lo largo de las últimas décadas, diversos teóricos y académicos han abordado este tema desde distintas perspectivas, aportando una amplia variedad de marcos teóricos que explican cómo las condiciones externas e internas afectan la motivación de los educadores. En este análisis, se revisarán varios autores que han tratado el tema de la motivación profesional docente, destacando la posición de la autora cubana Laura Mendoza, quien ha centrado su trabajo en la formación docente en el contexto cubano. La idea central es comparar y contrastar las propuestas de estos teóricos para comprender cómo la motivación profesional se ve influida por las exigencias externas y la necesidad de una formación adecuada.

Frederick Herzberg, en su teoría de la motivación, distingue entre factores motivacionales y factores higiénicos. Según Herzberg (1959), los factores motivacionales son aquellos que contribuyen directamente a la satisfacción laboral y a la motivación intrínseca, tales como el reconocimiento, la realización personal y el desarrollo profesional. Por otro lado, los factores higiénicos son aquellos que, aunque no generan satisfacción directa, su ausencia puede llevar a la insatisfacción, como las condiciones laborales, el salario y la seguridad laboral.

La motivación profesional es un tema central en la formación educativa, especialmente ante las crecientes exigencias del sistema educativo y las necesidades de formación continua. Según Deci y Ryan (2000), la motivación intrínseca, aquella que proviene del propio interés y satisfacción personal en el trabajo, juega un papel clave en el desarrollo profesional de los docentes. A medida que los docentes enfrentan condiciones laborales demandantes, como el aumento de responsabilidades, la falta de recursos y el bajo reconocimiento, su motivación puede verse afectada negativamente. Sin embargo, autores como Hargreaves (2003) argumentan que la renovación profesional constante y el apoyo institucional son factores esenciales para mantener la motivación docente, ya que ayudan a los educadores a adaptarse a los cambios y demandas del contexto educativo.

Por otro lado, la necesidad de una formación docente continua y de calidad se convierte en un factor esencial para satisfacer tanto las exigencias profesionales como las necesidades de los estudiantes. Fullan (2001) señala que la formación no debe ser vista únicamente como un requisito administrativo, sino como un proceso que permite a los docentes reflexionar sobre su práctica y mejorar sus habilidades. A su vez, Guskey (2002) destaca que la motivación de los educadores puede aumentar considerablemente cuando perciben que su formación continua tiene un impacto positivo en el aprendizaje de los estudiantes. En este sentido, la combinación de un entorno de apoyo profesional con una formación relevante y adaptada a los contextos educativos específicos resulta fundamental para la mejora constante de la práctica docente.

En los últimos años se han desarrollado numerosas investigaciones referidas a la temática de la motivación profesional a un nivel mundial; en este sentido, disímiles autores la han abordado desde distintos ángulos (filosóficos, pedagógicos, didácticos, entre otros), los cuales han sido objeto de análisis con el propósito de comprender cómo se manifestaba el interés por el aprendizaje a partir de la labor de la escuela contemporánea.  Todos estos investigadores han analizado la creciente importancia de orientar la motivación hacia el objetivo de la actividad y mantener su constancia, de forma que esta incida de manera positiva en el comportamiento intelectual del estudiante y en su estado de ánimo.

En tal sentido, la relevancia de la motivación profesional, no es solo social, sino que se manifiesta en el proceso docente educativo y en las investigaciones didácticas correspondientes. En este aspecto, el docente ha de conocer que, la existencia de un clima de aula actitudinal positiva, es esencial para favorecer un mejor aprendizaje e interés por la enseñanza. Los resultados presentados se introducen en todos los niveles educacionales, en la docencia de pregrado y postgrado y en otras investigaciones nacionales y territoriales; con cobertura en los medios de difusión masiva provincial y nacional, que han dado visibilidad a los compromisos contraídos con el MINED y el CITMA.

Los principales resultados han logrado impacto en la práctica educativa desde su introducción y  generalización en todos los niveles educativos que ha posibilitado que la motivación  profesional transcurra en el proceso de apropiación de la cultura socio-histórica en su interacción con los agentes formativos y que no solo se convierte en un producto del reflejo de la realidad, sino en un elemento dinámico por el sentido personal que va adquiriendo a partir del comportamiento laboral de los educandos en las diversas situaciones de la vida sociolaboral.

Materiales y métodos

El estudio que se presenta constituye una investigación de la práctica educativa; se adoptó la metodología de investigación cooperativa, ajustados a las condiciones de trabajo y los niveles organizativos del trabajo metodológico del Sistema de Educación Cubano. Independientemente de que la metodología que predomina es la de investigación cooperativa, se utilizaron técnicas sociocríticas. Para la elaboración de los resultados que se presentan se utilizaron diferentes métodos de investigación del nivel teórico, empíricos y estadísticos que permitieron determinar la estructura didáctica motivacional los principales componentes en su interacción y organización y revelar la estructura que hace posible mantener su integralidad, para el desarrollo de la investigación. En consonancia con las ideas presentadas los resultados obtenidos han sido fruto de la construcción de nuevos conocimientos que permitieron describir, explicar, predecir y transformar la realidad desde la investigación.

Resultados y discusión

Análisis general de las concepciones teóricas de la motivación

El estudio de la motivación tiene una rica historia y tradición a partir de la unidad dialéctica de la teoría con la práctica, lo cual desempeña un papel decisivo en la forma de penetrar en la esencia de la realidad, y orientar la investigación hacia la solución de los problemas humanos, desde la ciencia aplicada hasta la vida social. La filosofía ha orientado este estudio a partir de categorías que, trabajadas desde sus puntos comunes con la psicología, permiten enfocar cómo se perciben la sociedad, el hombre, el conocimiento humano y el reflejo ante el mundo. Ambas ciencias han permitido concretar la concepción sobre la unidad e interrelación recíprocas que deben existir entre la teoría filosófica, la teoría científica particular, la investigación, la práctica profesional y social en general.

Los elementos filosóficos se concretan con elementos psicológicos a partir de teorías científicas en la práctica investigativa profesional y social, a la vez que ella misma se verifica o se transforma y se enriquece en la propia práctica social. La motivación  profesional crea condiciones para fortalecer los fundamentos profundos de la ciencia, de tal forma que se garantice la  estimulación  de  la actividad cognoscitiva del hombre, a  partir  de necesidades de la actividad práctica, relacionadas con la producción  y  la vida social, a la vez que experimenta  sin  cesar  un flujo  estimulante  de la actividad del hombre, así como  la  influencia que se ejerce sobre él en el transcurso del  desarrollo social.

El   proceso   de la investigación científica   pretende encontrar respuestas a los problemas que el hombre se plantea, y con él, logra hallazgos significativos que aumentan el conocimiento humano y enriquecen la ciencia; para que los resultados sean consistentes, deben obtenerse mediante un proceso que implique la concatenación lógica y rigurosa de una serie de etapas del proceso de investigación. El término motivación se refiere a un viejo problema de la pedagogía, aunque es una categoría psicológica. Ella expresa todo lo relacionado con los factores determinantes del comportamiento o con su causalidad: ¿por qué laboramos?, ¿por qué estamos activos o inactivos? De acuerdo con la concepción que se tenga, así se entenderá el proceso docente educativo, de ahí el papel importantísimo que desempeña esta, en la optimización de los resultados, en el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes.

Un análisis en este sentido, nos permite precisar que la motivación es el reflejo de una acción externa en el sujeto, quien crea motivos que satisfacen una necesidad y que conducen a una actuación profesional, dirigida al cumplimiento de determinados objetivos, pues la motivación constituye un estímulo que mueve al estudiante hacia la búsqueda y adquisición de conocimientos. En general, consideramos que la motivación implica la presencia de una cierta conducta direccional, al existir una táctica instrumental que se realiza para alcanzar los objetivos propuestos, por ello la motivación es, a la vez, un reflejo de la realidad y una expresión de la personalidad. Esta implica el grado en que la motivación moviliza y dirige la actividad hacia el logro del objeto meta, buscando el éxito de la actividad.

Sin embargo, algunos modelos contemporáneos de motivación Mendoza, (2020); encausan un conjunto de concepciones teóricas que de diversas formas han contribuido a la comprensión del proceso docente educativo en su cooperación para la búsqueda de la producción con calidad, y en la vida social, al encontrar un sentido que se convierta en una necesidad, en la dirección de la actividad de aprendizaje. En general, la motivación abarca diferentes tipos de móviles como: la actividad, las necesidades, las metas, los fines, los valores, los motivos, las aspiraciones, los objetivos, las inclinaciones, las orientaciones, las disposiciones, los ideales y el interés, entre otros. Los mismos son analizados dentro de la psicología de orientación materialista dialéctica como fuera de ella, los cuales se han convertido en puntos neurales que han permitido un estudio adecuado de la estimulación y desarrollo de la misma en el terreno de la educación en sus diversos niveles. Estos deben ser estimulados y desarrollados mediante diversas influencias, que son susceptibles de formarse a través de una educación orientada al cambio, que tenga en cuenta las especificidades de cada uno de dichos móviles.

Por lo que aquellos motivos que son fundamentados conscientemente por el sujeto, tanto en relación con el contenido mismo del motivo, como en relación con las posibilidades del estudiante para actuar sobre su base, se expresan en la autovaloración, que se convierte en un aspecto importante de la regulación motivacional. Por otro lado, la necesidad proporciona la energía vital que impulsa al hombre a obrar y a actuar con el fin de satisfacerla. Si no se siente esa necesidad, si no se tiene interés por la realización de una acción, si no se satisface esa necesidad, no ejerce ningún influjo formativo, ni perfeccionador ni educa dentro del proceso de dirección del aprendizaje.

Se considera que la necesidad a criterio de Mendoza, (2020) es la fuerza interna, y que se realiza solo en la actividad, pues constituye una propiedad psíquica de la personalidad y su manifestación se expresa en un estado, proceso y reflejo psicológico, que se expresa en la interacción del sujeto con su medio, en el cual la necesidad es excitada, incentivada, frustrada, transformada o satisfecha. Se conoce que existen las necesidades biológicas o naturales y las específicamente humanas; las primeras son comunes a los animales y a las personas, tales como: alimento, abrigo, necesidades   propias   del   metabolismo; aunque   se   diferencian sustancialmente por la forma de satisfacción con que la realizan el hombre y los animales.

Sin embargo; según Mendoza, (2020) el interés es una orientación muy específica de la personalidad, que al fin y al cabo está condicionado solo por la toma de conciencia de sus intereses sociales. Los mismos son formaciones psicológicas particulares que expresan la orientación afectiva del hombre hacia el conocimiento de determinados hechos, objetos o fenómenos, los intereses culturales, profesionales, deportivos, científicos, cognoscitivos y otros. El análisis de la jerarquía motivacional en el hombre no puede conducir al mecanicismo en su análisis, pues la existencia de una jerarquía estable de motivos implica el predominio absoluto de un tipo de motivación sobre las restantes.

En esta jerarquía de la motivación pueden existir distintos tipos de motivos en calidad de rectores, en determinadas situaciones. En este contexto se evidencia que cualquier acción parte siempre de impulsos que son asimilados por el hombre y que constituyen el motivo de la actividad.  Es por ello que, el estudio de la motivación puede ser de gran utilidad para comprender la relación de la conciencia con las  necesidades,  en las  diferentes  etapas del desarrollo, donde la necesidad  de un nuevo enfoque en el estudio de la misma,  supera el  estudio  abstracto  de ella y  de las  funciones  cognoscitivas, integrados  ambos aspectos de la personalidad en su nivel  superior.

Se comparte el criterio de que el comportamiento del hombre tiene en su eje central alcanzar determinados objetivos, debido a que el mismo refleja la realidad, no pasivamente en la actuación, no como un espejo, sino de forma activa, interpretándola a través de un mundo psíquico interno, a través de sus formaciones subjetivas y, en particular, de la motivación. Esto determina, ante todo, la selectividad de toda actuación humana, que tiene siempre un objetivo determinado. A diferencia de los animales, cuyas acciones están determinadas por marcos ecológicos estrechos, en el hombre, el sistema de motivaciones puede incluir en sí toda su actuación; nada en el mundo le es completamente indiferente al hombre, todos los fenómenos de una forma u otra, tocan sus intereses en el plano cognoscitivo, emocional o directamente práctico.

Es por ello que, los objetivos y propósitos de transformación del hombre que de manera consciente se forman en el marco de la actividad social concreta que desempeña el sujeto y que se da en el proceso docente educativo, se convierten, una vez que aparece en el sustrato básico de la motivación general, en  el desarrollo  de   la personalidad. En tal sentido los contenidos específicos de las motivaciones le otorgan un significado concreto a la actuación del individuo en una esfera determinada de la vida, a partir de la forma en que el individuo organiza su comportamiento en la actividad.

Metodología    para    la dinámica   de   la motivación profesional

La metodología que a continuación se explica viene dado en organizar el proceso docente educativo con la intención de preparar didácticamente a los estudiantes para estimular la motivación de estos por el aprendizaje. Tal situación exige del docente el desarrollo de aptitudes y habilidades, asimismo, la adquisición de conocimientos básicos en la ciencia de la conducta, que le permitan valorar y apreciar las dimensiones de su valor.

De esta manera se capacitará a los estudiantes para: Identificar necesidades, lo que necesariamente implica tomar en cuenta los sentimientos, valores, creencias, actitudes, y una preparación para planificar y desarrollar actividades que hagan más significativo y dinámico el proceso de aprendizaje para, de igual forma, lograr la preparación de estudiantes aptos para la vida. Favorecer los estilos de comunicación de la ciencia y la cultura. Promover la reflexión y la acción pedagógica. La metodología tiene como finalidad: Capacitar técnica y metodológicamente a los estudiantes durante su formación a partir de la dinámica de la motivación. Preparar metodológicamente a los docentes en el trabajo con la motivación en la dinámica del proceso docente educativo. Conceptualizar metodológicamente las alternativas didácticas para el trabajo de la motivación. Flexibilizar el pensamiento de los docentes para incorporar nuevas estrategias de dirección del aprendizaje.

Requerimientos de la metodología propuesta: El docente debe organizar el proceso docente educativo a partir del logro de una posición reflexiva en el estudiante para estimular el desarrollo de la independencia cognoscitiva. El docente, para hacer uso de la metodología, debe estimular la necesidad de aprender y de entrenarse en modos de acciones para lograrlo. El docente debe estar preparado para vincular el contenido con la práctica social y estimular la valoración del aprendizaje, a través de acciones valorativas como parte del accionar didáctico. El docente debe desarrollar la metodología a través de modelaciones reales o cuasirreales, que favorezcan que los estudiantes asuman, desde su formación, la responsabilidad de la enseñanza. El docente debe considerar en el proceso la ejercitación de los procesos lógicos del pensamiento. El docente debe lograr el protagonismo de los estudiantes en el aprendizaje. El docente debe solucionar los obstáculos que se presenten en el proceso de aprendizaje. El docente debe reflexionar sobre la concepción y dirección del proceso, de forma que se logre la integralidad del mismo en aras de instruir, educar y desarrollar el trabajo educativo con un enfoque sociocultural. El docente debe organizar la metodología, tomando como base el conocimiento previo de los estudiantes, qué saben hacer, cómo lo hacen, cómo se comportan, qué metas tienen, cómo operan con el contenido y cómo se autorregulan. El docente debe suponer la pluralidad de acciones profesionales de diversos tipos, contenidos y significados.

La metodología cuenta de tres etapas fundamentales, entre las que se establece una interacción didáctica que permite que los estudiantes accionen como investigadores de su propia práctica, que logren el establecimiento de una comunicación científica desde el conocimiento académico y el popular, que puedan aplicar una concepción abierta, dinámica y problematizadora, creadora de estilos científicos de aprendizajes, al convertir el método científico de obtención del conocimiento en un método de trabajo docente; las etapas son las siguientes:

Etapa de orientación de la actividad pedagógica: Tiene su basamento en la valoración de las intenciones educativas y la determinación de las necesidades e intereses, en ella  el docente realiza un análisis teórico de las acciones pedagógicas.El  docente desarrolla el tema, teniendo en cuenta el análisis general del sistema educativo concebido para las diferentes enseñanzas, considerando sus fines, contenidos, propuestas educativas, principales tendencias de aprendizaje, principios, capacidad pedagógica para actuar, y por ende, los requisitos de la clase contemporánea.

Por ello,  en esta etapa se interpreta el comportamiento actual  del aprendizaje y su correspondencia con la realidad, el grado de rigor y la formalidad con  que se desarrolla el proceso docente educativo, además de los criterios para valorar los recursos de actuación con los cuales cuentan los  sujetos para su desempeño profesional,  partiendo del reconocimiento crítico de la realidad  educativa, lo que facilita al estudiante encontrar aquellas cualidades que le confieren un determinado valor al objeto de estudio, teniendo en cuenta la utilidad que este puede tener, es decir; su valor o efecto utilitario para el estudiante.

Por consiguiente, los estudiantes deberán buscar respuestas a las preguntas: para qué se utiliza o sirve el contenido recibido, o lo que es lo mismo, para qué es importante el objeto o fenómeno que se estudia,  pues los estudiantes no sólo reflejan los objetos tal y como existen, (con independencia de sus necesidades e intereses), sino también los analizan desde el ángulo, de significaciones que estos posean, es decir, valoran los objetos desde diferentes aristas. En tal sentido, a través de la orientación de la actividad pedagógica, el docente establece relaciones de acondicionamiento entre los procesos cognoscitivos y valorativos de las enseñanzas, realizando una articulación dinámica de los factores que influyen y permiten determinar el significado profesional de la dirección del proceso docente educativo.

En síntesis, la etapa de Orientación de la actividad consta de las siguientes acciones: Determinación de diagnósticos contextuales, de los que emanan los problemas que se reflejan en los sujetos y el proceso docente educativo. Precisar fines de la actividad cognoscitiva, en correspondencia con lo histórico concreto del proceso docente educativo. Selección de los contenidos-problemas que vinculen la educación con la realidad. Representar en forma simplificada las necesidades e intereses de los estudiantes. Valorar necesidades e intereses de los estudiantes. Interpretar la realidad educativa teniendo en cuenta las limitaciones y posibilidades de cambio. Presentar situaciones profesionales para valorar diferentes opciones de actuación. Presentar la propuesta teórica con recursos de influencia y de información.

Etapa de ejecución de la actividad pedagógica: Se desarrolla en dos fases fundamentales, comprendidas por talleres profesionales, en la fase uno (primer taller profesional)  se permite a los estudiantes modelar acciones pedagógicas profesionales, teniendo en cuenta el contexto sociocultural,  en el que se tienen en cuenta  las diversas formas de organización, estos se aproximen a las condiciones reales existentes en las diferentes enseñanzas; por otro lado, la etapa de ejecución, (segundo taller) tiene un carácter práctico, pues en ella  se ejecutan las acciones pedagógicas, por lo que se concreta y materializa el modo de actuación profesional.

La etapa de ejecución de la actividad comprende las siguientes acciones: Analizar los rasgos esenciales del objeto. Representar imaginariamente el objeto. Caracterizar el objeto. Distinguir la esencia del objeto. Integrar elementos comunes del objeto. Interpretación general del objeto. Determinar principales nexos en el objeto. Establecer juicios de valor. Comparar el objeto. Revelar la esencia del objeto en su desarrollo histórico.

Etapa de evaluación participativa de la actividad pedagógica: Es el proceso participativo y desarrollador mediante el cual el docente y los estudiantes interactúan con respecto a lo que se ha aprendido y el significado que ese contenido tiene para la vida. La misma está presente en todo el proceso y se va moviendo con el propio proceso, en la misma medida que el estudiante desarrolla su aprendizaje, en la comunicación que se establece entre todos los que participan en la actividad cognoscitiva. Es analizada a partir de las perspectivas del docente y los estudiantes, por lo que es valorativa.

La etapa de evaluación de la actividad comprende las siguientes acciones: Analizar la capacidad de los estudiantes para la dirección del proceso docente. Interpretar de forma general el cumplimiento de la actividad (logros y dificultades). Valorar criterios para las diferentes variantes de actuación profesional.

En tal sentido se proponen criterios generalizadores que refieren globalmente a los cambios de comportamiento que sufrirá el estudiante durante su proceso de formación.

Criterios que permiten valorar el grado de preparación didáctica para desarrollar la motivación profesional

La preparación didáctica del docente para estimular la motivación por el aprendizaje tiene como esencia: Relacionar el estudio con las necesidades e intereses de los estudiantes. Trabajar a un nivel de apropiación para desarrollar los estilos de dirección del aprendizaje. Aplicar las acciones a situaciones reales o cuasirreales. Dominar los aspectos esenciales de la realidad educativa. Desarrollar el proceso en interacción, comunicación y cooperación entre los sujetos implicados.

Esta preparación debe efectuarse teniendo en cuenta las siguientes acciones: Diseñar estrategias para el trabajo metodológico. Estructurar los componentes del proceso docente en forma de sistema. Descubrir en los materiales técnicos, las tareas y preguntas que por su esencia tengan significación. Elaborar contradicciones profesionales en función de proyectos profesionales.

Todo este accionar permite determinar los indicadores generales y los criterios que se consideran válidos para comprobar en qué medida los estudiantes en formación se han apropiado de la propuesta metodológica y en qué medida muestran que lo aprendido tiene una significación y un sentido para ellos.

SISTEMAS DE INDICADORES Y CRITERIOS PARA SU VALORACIÓN

Los indicadores que se proponen son el resultado del estudio y análisis teórico sobre la base del conocimiento del objeto o fenómeno que se quiere medir, y permiten comprobar la dinámica del desarrollo del proceso docente educativo, a partir de la preparación didáctica del docente para estimular la motivación por el aprendizaje; estos indicadores tienen un carácter cualitativo, lo que no excluye una posible valoración cuantitativa, y son los que a continuación se relacionan:

1.  características personológicas

Son las características personales del docente que se desea formar a partir del modelo del profesional, un docente con responsabilidades laborales, con una sólida conciencia de las exigencias sociales, que se caracteriza por la motivación hacia lo que estudia, y hacia la adquisición de conocimientos científico actualizados, que garanticen la eficiencia y la eficacia de la actividad laboral y su futuro desempeño profesional.

El significado de este indicador está dado por la disposición e incondicionalidad del docente para asumir diversas tareas, poniendo de manifiesto una conducta perseverante, un espíritu crítico y autocrítico, y un comportamiento activo como estudiante, comprometido con los intereses educativos, que demuestre gran flexibilidad y adaptabilidad a las transformaciones de las diferentes enseñanzas, además de poder armonizar las necesidades individuales de los estudiantes y ponerlas en función de las necesidades sociales.

Criterios para su valoración: Disposición para aprender y enseñar. Receptividad ante las actividades. Entusiasmo por la labor docente.  Comportamiento ético. Puntualidad y cumplimiento. Preocupación por los problemas profesionales. Actitud positiva hacia el estudio. Identificación y empatía hacia la profesión.

2. actuación docente

Contribuye a la valoración de la calidad de la formación profesional, por lo que incluye las condiciones para el desempeño profesional, a partir del establecimiento de un clima sociocultural en la clase y un modelo de comunicación democrático que posibilite variadas relaciones entre estudiantes y docentes, con el objetivo de estimular el aprendizaje, empleando  los instrumentos de influencias para transformar el sujeto que aprende y la realidad, sobre la base del intercambio de información con los estudiantes, y la receptividad del docente ante los criterios de los estudiantes; así se desarrollan la independencia de actuación y la autonomía profesional, en resumen: Un estudiante que refleje una adecuada formación básica, cultural y tecnológica,  que se ha apropiado de la concepción didáctica de aprender para enseñar, con el objetivo de  enfrentar los diversos problemas profesionales y solucionarlos con una perspectiva integradora del curriculum.

Criterios para su valoración: Relación entre el sujeto y el entorno. Establecimiento de relaciones causales del conocimiento. Organización del trabajo. Forma de interacción con los estudiantes. Valoración que se hace del aprendizaje de los estudiantes. Adecuación del sistema de habilidades. Valoración crítica del desempeño profesional. Establecimiento de nexos afectivos. Creación de situaciones que permitan reflexionar sobre el proceso docente educativo. Nivel de desempeño en relación con el contexto. Sentido de pertinencia. Nivel de ejecución y compromiso profesional.

3. METODOLOGÍA DE TRABAJO

Se dirige, en particular, al reconocimiento de la importancia y el lugar que tiene la profesión y la ciencia que se imparte. Posibilita que el proceso de aprender y de enseñar se convierta en una necesidad para todos los participantes, a partir de una enseñanza interactiva.

Este indicador es de vital importancia, pues la actividad de aprender es posible por el ejercicio sistemático, crítico y consolidado que permite afianzar conceptos, métodos y modelos en los que todos los sujetos involucrados en el proceso docente son protagonistas de la tarea, de manera que el proceso docente educativo se convierta en un proceso de búsqueda activa de conocimientos por parte de los estudiantes.

Criterios para su valoración: Relación entre el contenido y las experiencias de los estudiantes. Coherencia entre el sistema de necesidades y el modelo propuesto en el contexto educativo. Relación entre los contenidos que asimilan y los que construyen los estudiantes. Secuencia e interrelación disciplinar y multidisciplinar. Establecimiento de conexiones entre hechos, fenómenos y teorías.

Conclusiones

La motivación profesional manifiesta la contradicción entre la necesidad de estimular el saber escolar y su relación con el saber social y, reconoce el papel protagónico del hombre y ofrece un apropiado marco teórico y metodológico desde donde poder explicar la valoración de la intencionalidad del contenido, la identificación de necesidades e intereses, la argumentación del contenido, el establecimiento de nexos afectivos y la significación del objeto.

Referencias

Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). The "what" and "why" of goal pursuits: Human needs and the self-determination of behavior. Psychological inquiry, 11(4), 227-268.

Fullan, M. (2001). The new meaning of educational change (3rd ed.). Teachers College Press.

Guskey, T. R. (2002). Professional development and teacher change. Teachers and Teaching: Theory and Practice, 8(3), 381-391.

Hargreaves, A. (2003). Teaching in the knowledge society: Education in the age of insecurity. Teachers College Press.

Herzberg, F. (1959). The motivation to work. John Wiley & Sons.

Mendoza, L.L., Leyva, P.A., y Ferreiro, Y.L. (2020a). Desarrollar la motivación en el proceso de formación de los profesionales: experiencia educativa. Opuntia Brava, 12(3), 123-134. http://opuntiabrava.ult.edu.cu/index.php/opuntiabrava/article/view/1055

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses

Declaración de contribución de autoría

Laura Leticia Mendoza Tauler: Conceptualización: Conceptualización, Investigación, Metodología, Administración del proyecto, Adquisición de fondos, Validación, Visualización, Redacción de borrador original.

Prudencio Alberto Leyva Figueredo: Investigación, Metodología, Curación de datos, Análisis formal, Recursos, Supervisión.

Consuelo Moran Piñero: Metodología, Recursos, Curación de datos, Redacción.