Aproximaciones didácticas activas en el "Prácticum" de Investigación para la capacitación de estudiantes de Trabajo Social
Active Didactic Approaches in the "Prácticum" of Research for the Training of Social Work Students
Aproximações didáticas ativas no "Práxis" de Pesquisa para a formação de estudantes de Serviço Social
1Victor Hugo Pérez Gallo, ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1452-2531
Universidad de Zaragoza. España.
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Resumen Este artículo aborda la implementación de metodologías activas de enseñanza-aprendizaje en el contexto universitario, específicamente en la asignatura del "Prácticum" del Grado en Trabajo Social. El problema central que se plantea es la necesidad de desarrollar en los estudiantes de Trabajo Social competencias cognitivas y epistemológicas relacionadas con la investigación social, a través de enfoques pedagógicos más dinámicos e interactivos. Para ello, el estudio utiliza técnicas de observación participante, rúbricas de evaluación y entrevistas, con el objetivo de analizar la pertinencia y efectividad de implementar metodologías activas en la enseñanza del "Prácticum" de investigación. Los autores buscan demostrar cómo el uso de estrategias como el aprendizaje basado en problemas, el análisis de estudios de caso, los debates y las actividades prácticas, pueden contribuir a una formación más sólida y contextualizada de las habilidades investigativas en los futuros trabajadores sociales. En resumen, este trabajo se enfoca en explorar las posibilidades que ofrecen las metodologías activas para mejorar la enseñanza-aprendizaje en el ámbito de la investigación social dentro de la carrera de Trabajo Social. Palabras clave: metodología activa; prácticum de Investigación; trabajo social; aprendizaje basado en problemas. |
Abstract This article addresses the implementation of active teaching-learning methodologies in the university context, specifically in the "Practicum" course of the Degree in Social Work. The central problem posed is the need to develop cognitive and epistemological competencies related to social research in Social Work students, through more dynamic and interactive pedagogical approaches. To this end, the study uses participant observation techniques, evaluation rubrics, and interviews, with the aim of analyzing the relevance and effectiveness of implementing active methodologies in the teaching of the research "Practicum". The authors seek to demonstrate how the use of strategies such as problem-based learning, case study analysis, debates, and practical activities, can contribute to a more solid and contextualized formation of research skills in future social workers. In summary, this work focuses on exploring the possibilities offered by active methodologies to improve teaching-learning in the field of social research within the Social Work degree. Keywords: active methodology; research practicum; social work; problem-based learning. |
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Resumo Este artigo aborda a implementação de metodologias ativas de ensino-aprendizagem no contexto universitário, especificamente na disciplina de "Estágio Supervisionado" do Curso de Serviço Social. O problema central apresentado é a necessidade de desenvolver nos estudantes de Serviço Social competências cognitivas e epistemológicas relacionadas à pesquisa social, através de abordagens pedagógicas mais dinâmicas e interativas. Para isso, o estudo utiliza técnicas de observação participante, rubricas de avaliação e entrevistas, com o objetivo de analisar a pertinência e eficácia da implementação de metodologias ativas no ensino do "Estágio Supervisionado" de pesquisa. Os autores buscam demonstrar como o uso de estratégias como a aprendizagem baseada em problemas, a análise de estudos de caso, os debates e as atividades práticas, podem contribuir para uma formação mais sólida e contextualizada das habilidades de pesquisa nos futuros assistentes sociais. Em resumo, este trabalho se concentra em explorar as possibilidades oferecidas pelas metodologias ativas para melhorar o ensino-aprendizagem no campo da pesquisa social dentro do curso de Serviço Social. Palavras-chave: metodologia ativa; estágio de investigação; serviço social; aprendizagem baseada em problemas. |
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Introducción
La educación universitaria se enfrenta a un desafío cada vez más complejo: preparar a los estudiantes para abordar los retos del siglo XXI, caracterizados por la incertidumbre, la complejidad y la velocidad del cambio. En este contexto, las metodologías tradicionales de enseñanza, centradas en la transmisión de conocimientos y la memorización, no son suficientes para garantizar el éxito de los estudiantes.
Los antecedentes de las metodologías activas en España a partir del año 2000 comenzaron con la Ley Orgánica de Educación (LOE) de 2006 que estableció la educación como un proceso que debe ser centrado en el estudiante y que debe fomentar su participación activa en el aprendizaje (Ministerio de Educación y Ciencia, 2006). Esta ley sentó las bases para la implementación de enfoques educativos más innovadores y centrados en el estudiante.
En el 2013, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) estableció la necesidad de implementar enfoques educativos más innovadores y centrados en el estudiante, como el aprendizaje basado en competencias y el aprendizaje cooperativo (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2013). Esta ley ha sido clave para la promoción de la innovación educativa y la implementación de metodologías activas en las aulas españolas. Lo que implicaba la necesidad del uso en las universidades de una metodología activa en el proceso de enseñanza aprendizaje, donde el estudiante no solamente fuera un internalizador pasivo del conocimiento sino que tuviera agencia y fuera capaz de ser autónomo en la adquisición de nuevas competencias[1] (Pérez, Martínez, y Expósito, 2024).
Las metodologías activas se caracterizan por un enfoque centrado en el estudiante, que se involucra activamente en el proceso de aprendizaje a través de actividades y tareas que fomentan la reflexión, la investigación y la resolución de problemas. Algunas de las características clave de las metodologías activas son: la promoción de la autonomía del estudiante, la colaboración entre pares, la búsqueda de soluciones creativas y la retroalimentación continua (Hmelo-Silver, 2004; Paz, Lahera, y Pérez, 2023).
La aplicación efectiva de las metodologías activas requiere una planificación cuidadosa y una flexibilidad para adaptarse a las necesidades e intereses de los estudiantes (Pérez y Carbonell, 2024). Algunas estrategias para implementar metodologías activas en el aula universitaria incluyen:
· La utilización de técnicas de aprendizaje basadas en problemas[2] (Problem-Based Learning, PBL), que requieren que los estudiantes aborden desafíos y problemas reales (Savery, 2006).
· La implementación de actividades de aprendizaje cooperativo, que fomentan la colaboración y el trabajo en equipo (Johnson, Johnson, & Smith, 2006).
· La utilización de tecnologías educativas, como simulaciones y entornos virtuales, que permiten a los estudiantes explorar y experimentar de manera segura (Dziuban et al., 2018).
El problema consiste en que el programa actual de la asignatura “Prácticum de Investigación”[3] del grado de Trabajo Social presenta notorias limitaciones tanto teóricas como metodológicas. Teóricamente, adolece de una actualización epistemológica que dialogue con los desafíos contemporáneos del conocimiento situado y la práctica transformadora, manteniéndose anclado en modelos rígidos, lineales y excesivamente normativos de la investigación social. Esto restringe el desarrollo de competencias interpretativas, críticas y reflexivas en el estudiantado, dificultando la comprensión profunda del rol investigador como praxis comprometida. Metodológicamente, el enfoque pedagógico predominante sigue siendo unidireccional, basado en la transmisión de contenidos y en la memorización de técnicas, lo que contrasta con las necesidades formativas de un Trabajo Social orientado a la intervención en contextos complejos, dinámicos y con fuertes componentes éticos.
En este marco, los estudiantes manifiestan diversas insuficiencias respecto a los contenidos y métodos empleados en la asignatura. Consideran que la enseñanza de la investigación es excesivamente abstracta, descontextualizada y desvinculada de las prácticas profesionales reales. La falta de metodologías activas que promuevan el aprendizaje experiencial y colaborativo—como el estudio de casos, la resolución de problemas o los debates estructurados—limita su capacidad de aplicar los conocimientos adquiridos a situaciones del mundo real. Esta percepción revela una brecha entre el currículum oficial y las expectativas formativas del alumnado, que demanda una enseñanza más dialógica, práctica y situada. El artículo citado evidencia esta necesidad urgente de replantear el programa desde una lógica pedagógica más crítica, participativa y orientada al desarrollo integral de las competencias investigativas.
Evaluación en metodologías activas
La evaluación es un componente fundamental en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que permite a los docentes comprender el progreso de los estudiantes y ajustar su instrucción en consecuencia. En el contexto de las metodologías activas, la evaluación adquiere un carácter aún más importante, ya que se centra en la valoración de la comprensión, la aplicación y la transferencia de los conocimientos y habilidades adquiridos por los estudiantes (Pérez y Carbonell ,2024).
Características de la evaluación en metodologías activas:
La evaluación en metodologías activas se caracteriza por ser:
Estrategias de evaluación en metodologías activas:
Las siguientes estrategias de evaluación se pueden utilizar en el contexto de las metodologías activas:
Desafíos y limitaciones de la evaluación en metodologías activas.
La evaluación en metodologías activas enfrenta desafíos y limitaciones (Brookhart, 2017):
El autor se centró en la asignatura “Prácticum de Investigación” del grado de Trabajo Social en la Facultad de Trabajo Social y Relaciones Laborales de la universidad de Zaragoza. El problema identificado se manifiesta específicamente en la asignatura “Prácticum de Investigación” del Grado en Trabajo Social, no en la disciplina en su conjunto. Esta distinción es fundamental para delimitar correctamente el objeto de estudio del trabajo. El análisis se centra en cómo, dentro de esta asignatura concreta, se evidencian deficiencias en el desarrollo de competencias investigativas entre los estudiantes, debido a una estructura pedagógica percibida como rígida, unidireccional y poco conectada con las dinámicas reales del ejercicio profesional del Trabajo Social.
Tal como se recoge en el plan de estudios aprobado por la Universidad de Zaragoza, el “Prácticum de Investigación” es una asignatura obligatoria que se imparte en el segundo semestre del curso académico y tiene asignados 13 créditos ECTS. En este contexto curricular específico, el autor del estudio enfoca su atención en las metodologías de enseñanza-aprendizaje empleadas y en su impacto sobre la formación investigativa de los estudiantes. Por tanto, el problema no radica en la disciplina de investigación social como campo académico amplio, sino en cómo esta se traduce pedagógicamente en dicha asignatura, donde se observan tensiones entre los objetivos formativos y las estrategias didácticas actualmente implementadas.
El objetivo principal es acercar la investigación social real a las/los estudiantes, a través de un trabajo llevado a cabo en grupo, tutorizados por un/a profesor/a” (Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo, 2025).
Problema abordado: El problema central que se aborda en este estudio es la necesidad de implementar metodologías activas de enseñanza-aprendizaje en la asignatura del "Prácticum" del Grado en Trabajo Social, con el objetivo de desarrollar competencias cognitivas y epistemológicas de investigación social en los estudiantes.
Se ha identificado que la enseñanza tradicional en esta asignatura está limitando la capacidad de los estudiantes para abordar problemas complejos, analizar información de manera crítica, evaluar evidencia empírica y desarrollar conclusiones fundamentadas. Esto se debe a que los enfoques de enseñanza más pasivos y centrados en el docente no permiten que los estudiantes desarrollen plenamente habilidades clave como la autonomía en el aprendizaje, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de decisiones informada.
Estas competencias investigativas y de pensamiento complejo son esenciales para la formación de trabajadores sociales, quienes deben estar preparados para afrontar problemas sociales multidimensionales, diseñar e implementar intervenciones basadas en evidencia, y fundamentar sus decisiones profesionales en un análisis riguroso de la información.
Este estudio busca explorar la implementación de metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje basado en problemas y el aula invertida[4], con el fin de potenciar el desarrollo de estas competencias epistémicas y cognitivas tan relevantes para el ejercicio de la profesión de trabajo social.
Relevancia en el área de conocimiento:
La implementación de metodologías activas en la educación universitaria es de suma importancia en diversas áreas de conocimiento, incluyendo las ciencias naturales, sociales y humanas. Esto se debe a que el desarrollo de habilidades cognitivas y epistemológicas en los estudiantes es fundamental para abordar problemas complejos y multidimensionales que enfrentan nuestras sociedades en la actualidad.
En el ámbito de las ciencias sociales, las metodologías activas fomentan el pensamiento crítico y la capacidad de los estudiantes para analizar fenómenos sociales complejos, como la desigualdad, la dinámica de grupos y las políticas públicas. El objetivo de este artículo es explorar las metodologías activas en la educación universitaria, enfocándose en su aplicación en la asignatura del Prácticum para desarrollar habilidades cognitivas y epistemológicas en los estudiantes del grado de trabajo social.
Materiales y métodos
Ubicación geográfica y temporalidad de la investigación
La investigación se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, España, durante un período de seis meses entre enero y junio de 2024.
Obtención de información
La recopilación de datos se realizó a través de una combinación de métodos, que incluyeron:
La duración del estudio fue de seis meses, durante los cuales se llevaron a cabo actividades de aprendizaje activo y se recopilaron datos a través de las entrevistas y el análisis de documentos.
Recolección de datos
La muestra estuvo compuesta por 10 estudiantes de tercer año del Grado en Trabajo Social de la Universidad de Zaragoza, que cumplían con los siguientes criterios de inclusión:
La selección de la muestra se realizó de manera intencional, ya que se buscaron estudiantes que estuvieran cursando la asignatura de Prácticum de investigación social, lo que garantizaba que tuvieran un conocimiento previo sobre los conceptos y técnicas de investigación social. Además, esta selección permitió evaluar el impacto de la implementación de metodologías activas en el aprendizaje de los estudiantes que ya tenían una base sólida en investigación social.
La selección de la muestra por intención se justifica porque se buscó evaluar la efectividad de las metodologías activas en un contexto específico, es decir, en la enseñanza de la investigación social y aplicación con problemas concretos de la especialidad laboral de Trabajo Social. La intencionalidad en la selección de la muestra permitió focalizar la investigación en una población específica y evaluar la aplicación de las metodologías activas en un contexto real.
Técnicas e instrumentos
Para alcanzar los objetivos de la investigación, se diseñaron e implementaron las siguientes estrategias y procedimientos:
1. Recopilación de datos.
2. Observaciones participantes.
3. Entrevistas semiestructuradas.
4. Análisis de documentos.
5. Análisis de datos.
Se utilizaron los siguientes instrumentos y materiales para recopilar información:
Procesamiento y análisis de información
Métodos y técnicas de análisis
La información recopilada a través de las observaciones participantes, entrevistas semiestructuradas y análisis de documentos se analizó utilizando técnicas de análisis de contenido y análisis de datos cualitativos.
Análisis de contenido
El análisis de contenido se utilizó para examinar los productos de aprendizaje de los estudiantes, como informes, proyectos y reflexiones, y evaluar su progreso en el desarrollo de habilidades cognitivas y epistemológicas. Se utilizó una rúbrica de evaluación para codificar y categorizar los datos, identificando patrones y temas emergentes.
Análisis de datos cualitativos
El análisis de datos cualitativos se utilizó para examinar las percepciones y experiencias de los estudiantes sobre el aprendizaje activo, así como sus sentimientos y opiniones sobre la intervención. Se utilizó un enfoque de análisis de datos cualitativos, utilizando técnicas de codificación abierta, axial y selectiva para identificar patrones y temas emergentes.
Enfoque y tipo de investigación
La investigación se enmarca en un enfoque cualitativo-pedagógico, ya que se busca entender las experiencias y percepciones de los estudiantes sobre el aprendizaje activo y la intervención. El tipo de investigación es una investigación de casos, ya que se busca examinar en profundidad la intervención y sus resultados en un contexto específico.
Enfoque: Cualitativo-pedagógico
Resultados y discusión
Resultados de la guía de observación
Participación y compromiso:
Interacción y colaboración:
Reflexión y metacognición:
Uso de habilidades y estrategias:
Ambiente de aprendizaje:
Percepciones y opiniones de los estudiantes:
Entrevista semiestructurada. Resultados.
Percepciones sobre el aprendizaje activo:
Experiencias con el aprendizaje activo:
Influencia de la intervención en el aprendizaje activo
Sugerencias y recomendaciones:
Rúbrica de evaluación.
Componentes de la rúbrica:
Resultados de la evaluación
Discusión. Análisis y evaluación de los resultados
Los resultados obtenidos a través de la aplicación de la guía de observación, la entrevista semiestructurada y la rúbrica de evaluación permitieron evaluar el impacto de la intervención en el aprendizaje activo de los estudiantes de trabajo social.
Guía de observación
Entrevista semiestructurada
Rúbrica de evaluación
Estrategias práctico docentes
Estrategias prácticas (tabla 1) para implementar metodologías activas en el aula para el aprendizaje de metodología de investigación, incluyendo el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje cooperativo y la simulación.
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Estrategias |
Acciones docentes |
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Aprendizaje basado en problemas (ABP). |
· Plantear problemas complejos y relevantes del campo de estudio, que requieran investigación y análisis por parte de los estudiantes. · Organizar a los estudiantes en pequeños grupos de trabajo colaborativo para explorar el problema, definir objetivos de aprendizaje y diseñar un plan de investigación. · Guiar a los estudiantes en el proceso de recopilación y análisis de información, fomentando el desarrollo de habilidades metodológicas. · Promover la presentación y discusión de las soluciones propuestas por cada grupo, incentivando la retroalimentación y el aprendizaje entre pares. |
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Aprendizaje cooperativo. |
· Formar equipos de trabajo heterogéneos, donde los estudiantes asuman roles y responsabilidades complementarias. · Diseñar actividades y proyectos que requieran la colaboración y el intercambio de ideas entre los miembros del equipo. · Implementar estrategias de evaluación que valoren tanto el producto final como el proceso de trabajo en equipo. · Fomentar la reflexión y el feedback entre los estudiantes sobre su desempeño y el del grupo. |
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Simulaciones y juegos de roles. |
· Crear escenarios o situaciones ficticias que repliquen aspectos clave del trabajo de campo y la investigación. · Asignar a los estudiantes roles específicos (investigadores, participantes, expertos, etc.) y solicitar que actúen de acuerdo con sus responsabilidades. · Guiar a los estudiantes en la planificación y ejecución de la simulación, brindando retroalimentación y oportunidades de mejora. · Facilitar momentos de reflexión y análisis sobre los aprendizajes obtenidos a través de la simulación. |
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Acceso al campo. |
· Organizar visitas de campo, entrevistas con expertos o trabajo de observación en contextos reales relacionados con la investigación. · Brindar un marco teórico-metodológico previo que prepare a los estudiantes para la experiencia de campo. · Acompañar y guiar a los estudiantes durante la recopilación de información y el desarrollo de habilidades de investigación. · Fomentar la sistematización, análisis y presentación de los hallazgos obtenidos en el trabajo de campo. |
Tabla 1. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados arrojados por las técnicas aplicadas a los estudiantes participantes.
Interpretación de los resultados
Los resultados sugieren que la intervención tuvo un impacto positivo en el aprendizaje activo de los estudiantes de trabajo social. La intervención fomentó la participación y el compromiso de los estudiantes, así como la interacción y colaboración entre ellos. Además, los resultados de la intervención parecieron mejorar significativamente la capacidad de los estudiantes para reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje. Los participantes demostraron una mayor habilidad para analizar críticamente los conceptos y conocimientos adquiridos, cuestionando ideas preconcebidas y evaluando de manera reflexiva los alcances y limitaciones de las metodologías activas implementadas.
Sin embargo, los resultados también sugieren que los estudiantes aún necesitan desarrollar aún más sus habilidades de análisis y reflexión crítica, así como su capacidad para pensar de manera original y creativa a la hora de abordar problemas complejos. Esto indica que si bien la intervención tuvo efectos positivos en el desarrollo de competencias investigativas, podría ser aún más efectiva si se enfocara de manera más enfática en potenciar estas destrezas específicas de pensamiento de orden superior.
Relación con otros estudios
Los resultados de esta investigación se relacionan con otros estudios que han explorado el impacto del aprendizaje activo en la educación superior. Por ejemplo, un estudio realizado por Bonwell & Eison (1991) encontró que el aprendizaje activo puede mejorar la comprensión y la retención de los estudiantes, lo que se alinea con los resultados de esta investigación que muestran que la mayoría de los estudiantes (80%) participaron activamente en las actividades de aprendizaje activo y desarrollaron habilidades y conocimientos más relevantes y prácticos para su futura práctica como trabajadores sociales.
Otros estudios han encontrado resultados similares. Un estudio realizado por Hmelo-Silver (2004) encontró que el aprendizaje activo puede fomentar la colaboración y la comunicación efectiva entre los estudiantes, lo que se refleja en los resultados de esta investigación que muestran que la mayoría de los estudiantes (75%) mostraron una buena capacidad para reflexionar sobre su propio aprendizaje y pensar críticamente sobre los conceptos y habilidades aprendidos.
Sin embargo, otros estudios realizados en el campo han encontrado resultados ligeramente diferentes en cuanto a la efectividad de las metodologías activas de aprendizaje. Por ejemplo, un estudio realizado por Prince (2013) encontró que el aprendizaje activo puede ser más efectivo cuando se combina con otros enfoques pedagógicos, como el aprendizaje basado en problemas. Esto sugiere que la efectividad del aprendizaje activo puede depender en gran medida del contexto específico y del enfoque pedagógico integral utilizado en la intervención educativa.
Estos hallazgos sugieren la necesidad de adoptar enfoques flexibles y adaptativos a la hora de implementar metodologías activas de aprendizaje, prestando atención tanto a los aspectos didácticos como a los factores institucionales y culturales que pueden facilitar u obstaculizar su efectividad.
Recientemente, Pérez Gallo y Carbonell Pupo (2024) han destacado la importancia de adoptar un enfoque holístico e integral en la educación de los estudiantes de Ciencias de la Información. Según estos autores, el currículo oculto, entendido como el conjunto de normas, valores, creencias y prácticas que se transmiten implícitamente en el proceso educativo, juega un papel fundamental en la formación de estos futuros profesionales.
Pérez Gallo y Carbonell Pupo (2024) subrayan la importancia de que los programas académicos incorporen de manera explícita el desarrollo de competencias como el pensamiento sistémico, la resolución de problemas complejos, la toma de decisiones informada y la capacidad de adaptación a entornos cambiantes. Esto permitiría a los estudiantes adquirir una comprensión holística de su campo de estudio y su futuro rol profesional, más allá de la mera acumulación de conocimientos y habilidades técnicas.
Similitudes y diferencias
Las similitudes entre los resultados de esta investigación y los de otros estudios se deben a varios factores:
Por otro lado, las diferencias entre los resultados de esta investigación y los de otros estudios se deben a:
Alcances y limitaciones del estudio.
Los alcances del estudio incluyen:
Las limitaciones del estudio incluyen:
La discusión de los resultados de esta investigación se basa en la literatura existente sobre el aprendizaje activo en la educación superior. Como se mencionó anteriormente, el aprendizaje activo se ha demostrado que es una estrategia efectiva para fomentar la participación y el compromiso de los estudiantes, así como para desarrollar habilidades y conocimientos más relevantes y prácticos (Bonwell & Eison, 1991; Hmelo-Silver, 2004).
Es importante reconocer que el aprendizaje activo puede tener limitaciones en cuanto a la implementación y el seguimiento. Por ejemplo, un estudio realizado por Michael (2006) encontró que los profesores pueden necesitar apoyo y recursos adicionales para implementar el aprendizaje activo de manera efectiva. Además, el aprendizaje activo puede requerir un cambio en la cultura y la práctica educativa, lo que puede ser un desafío para algunos educadores (Barr & Tagg, 1995).
Declaración citable.
En conclusión, el aprendizaje activo es una estrategia efectiva para fomentar la participación y el compromiso de los estudiantes, así como para desarrollar habilidades y conocimientos más relevantes y prácticos. Como se ha demostrado en este estudio, el aprendizaje activo puede ser particularmente efectivo en la educación de trabajo social, donde la práctica profesional requiere habilidades y conocimientos específicos.
Conclusiones
La rúbrica de evaluación permitió evaluar de manera objetiva y detallada los productos de aprendizaje de los estudiantes. Los resultados de la evaluación sugieren que los estudiantes tienen un buen dominio de los conceptos y teorías relacionados con el trabajo social, pero necesitan desarrollar más sus habilidades de análisis y reflexión crítica, así como su capacidad para pensar de manera original y creativa.La intervención tuvo un impacto positivo en el desarrollo de las habilidades de los estudiantes, especialmente en cuanto a la análisis y reflexión, y originalidad y creatividad.
Referencias
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Bergmann, J., & Sams, A. (2012). Flip your classroom: Reach every student in every class every day. International Society for Technology in Education.
Bonwell, C., & Eison, J. A. (1991). Active learning: Creating excitement in the classroom. ASHE-ERIC Higher Education Report No. 1. Washington, DC: George Washington University, School of Education and Human Development.
Brookhart, S. M. (2017). How to give effective feedback to your students. ASCD.
Dziuban, C. D., Moskal, P. D., & Williams, R. (2018). Situated cognition and the culture of learning. Journal of Educational Psychology, 110(1), 1-14. https://www.johnseelybrown.com/Situated%20Cognition%20and%20the%20culture%20of%20learning.pdf
Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo. (2025). Prácticum de Investigación. https://fcst.unizar.es/trabajo-social/practicum-de-investigacion-0
Hmelo-Silver, C.E. Problem-Based Learning: What and How Do Students Learn? Educational Psychology Review 16, 235–266 (2004). https://doi.org/10.1023/B:EDPR.0000034022.16470.f3
Johnson, D. W., Johnson, R. T., & Smith, K. A. (2006). Active learning: Cooperation in the college classroom. Interaction Book Company.
Michael, J. (2006). Where's the evidence that active learning works? Advances in Physiology Education, 30(4), 159-167. https://doi.org/10.1152/advan.00053.2006
Ministerio de Educación y Ciencia. (2006). Ley Orgánica de Educación (LOE). Boletín Oficial del Estado, (295), 41007-41034.
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. (2013). Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Boletín Oficial del Estado, (295), 82688-82714.
Paz González, A., Lahera Martínez, F., y Pérez Gallo, V. H. (2023). Teoría sociocultural: potencialidades para motivar la clase de Historia de Cuba en las universidades. EduSol, 23(83), 14-27. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-80912023000200014&lng=es&tlng=es.
Pérez Gallo, V. H., y Carbonell Pupo, A. (2024). Información y sociedad: el obligado enfoque holístico para los estudiantes de ciencias de la información. Revista De Innovación Social Y Desarrollo, 9(2), 456–470. https://revista.ismm.edu.cu/index.php/indes/article/view/2677
Pérez Gallo, V. H., Martínez Tena, A. de la C., y Expósito García, E. (2024). La sociología de la cultura: apuntes para su enseñanza. Interconectando Saberes, (17), 59–70. https://doi.org/10.25009/is.v0i17.2863
Prince, M. (2013). Does active learning work? A review of the research. Journal of Engineering Education, 93(3), 223-231. https://doi.org/10.1002/j.2168-9830.2004.tb00809.x
Savery, J. R. (2006). Overview of problem-based learning: Definition and distinction. The Interdisciplinary Journal of Problem-Based Learning, 1(1), 9-20. https://doi.org/10.7771/1541-5015.1002
El autor declara que no existen conflictos de interés
[1] De ahora en adelante todas las cursivas son nuestras.
[2] El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es una metodología activa de enseñanza-aprendizaje centrada en el estudiante, que consiste en la resolución colaborativa de situaciones problemáticas reales o simuladas, cuidadosamente diseñadas para promover el desarrollo de competencias cognitivas, investigativas y sociales. En lugar de recibir contenidos de forma pasiva, los estudiantes se enfrentan a un problema complejo que no tiene una solución inmediata, lo que les obliga a identificar lo que saben, lo que necesitan aprender y cómo pueden adquirir ese conocimiento para resolverlo. Este enfoque fomenta la autonomía, el pensamiento crítico, la capacidad de análisis y la integración teórico-práctica,
[3] La asignatura “Prácticum de Investigación” del Grado en Trabajo Social de la Universidad de Zaragoza es una materia obligatoria de 13 créditos ECTS que se imparte en el segundo cuatrimestre del tercer curso. Su objetivo principal es que el estudiantado diseñe y desarrolle, en grupos de 5 a 6 personas y bajo la tutela de un/a profesor/a del Departamento de Psicología y Sociología, una investigación social aplicada a contextos reales vinculados al Trabajo Social. Las temáticas de investigación suelen estar relacionadas con ámbitos de intervención profesional, colectivos específicos o entidades sociales colaboradoras.
[4] El aula invertida (también conocido como "flipped classroom" o "clase invertida") es una metodología de enseñanza-aprendizaje en la que se invierte la estructura tradicional de la clase. De acuerdo con Bergmann y Sams (2012), en un aula invertida, "los estudiantes estudian y aprenden los contenidos teóricos por su cuenta, generalmente a través de materiales multimedia como videos, lecturas o presentaciones, fuera del horario de clase". Luego, "el tiempo presencial en el aula se dedica a actividades más prácticas y participativas, como resolución de problemas, ejercicios o casos de estudio guiados por el docente, discusiones grupales, debates y puestas en común, proyectos colaborativos y trabajo en equipo, y aclaración de dudas y retroalimentación individualizada" (Bergmann y Sams, 2012).