El bibliotecario como orientador al profesor universitario para el uso de los recursos informativos

The librarian work when orienting the university professor in the use of the information resources

*Martha Tamara Labarta-Varona

**Roberto Pérez-Almaguer

***María Alexandra García-Loor

*Universidad de Holguín. Cuba. Licenciada en Educación, Especialidad Marxismo-leninismo e Historia. Master en Orientación Educativa. Profesora Asistente. tamara@uho.edu.cu ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5370-9211

**Universidad de Holguín. Cuba. Licenciado en Educación, Especialidad Geografía. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular. robertopa@uho.edu.cu  ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2641-0214  

***Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Facultad de Psicología. Manabí, Manta. Ecuador. Docente de Ciencias Sociales. lexa22gal@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9359-7883

 

Resumen

En el ámbito de la educación superior, las exigencias de la formación de los profesionales demandan la superación permanente de los docentes. En este empeño, el rol esencial del bibliotecario es garantizar un servicio especializado en función de proporcionar la orientación que necesita el docente, para acceder de manera más eficaz a la información. Esta ayuda profesional le permitirá cumplir con las expectativas que impone la educación actual de desarrollar competencias para aprender a aprender. Sin embargo, el bibliotecario no siempre posee las herramientas necesarias para desempeñar con mayor eficacia su labor orientadora. Para lograr tal propósito se elabora una estrategia de preparación a este profesional de la información, de manera que adquiera saberes necesarios para guiar el trabajo de los docentes en el complejo entramado de información. La eficacia de la viabilidad de la estrategia se corrobora mediante criterio de expertos. 

Palabras clave: formación de profesionales; orientación; información; profesionales de la información

 

Abstract

In the field of higher education, the requirements of the training of professionals demand the permanent improvement of teachers. In this endeavor, the essential role of the librarian is to ensure a specialized service in order to provide the guidance needed by the professor in order to access more effectively to information. This professional help will allow meeting the expectations imposed by current education to develop skills to “learn to learn”. However, the librarian does not always have the necessary tools to perform his or her guidance more effectively. To achieve this purpose, a preparation strategy is developed for this information professional, so that he may acquire the knowledge necessary to guide the work of professors in the complex information framework. The effectiveness and viability of the strategy is corroborated by expert criteria.

Key words: Professional training; orientation; information; information professional

 

 


Introducción

Las universidades, a la vez que forman a las nuevas generaciones, son instituciones de investigación científica, sin esta no es posible hablar de una verdadera formación profesional. Es en ella que se sustentan, en buena medida, los procesos de pregrado y posgrado.

Desarrollar la cultura es una condición indispensable para la universidad moderna y el modo más integral de desarrollarla es la investigación científica, por eso, a la universidad moderna le es igualmente consustancial el quehacer investigativo.

En esta nueva era, la biblioteca debe ser depositaria del conocimiento humano, incidir en su transformación, dinamización e innovación y debe convertirse en un eslabón importante en la cadena de desarrollo del conocimiento.

La actuación del bibliotecario en las instituciones educativas debe contemplar acciones para la integración de las actividades de la biblioteca a la labor docente y el desarrollo del autoaprendizaje de los estudiantes, de manera que permita acceder y hacer productiva la información. Ello requiere de la atención directa e integración de influencias de profesores y directivos para impulsar el buen uso de la biblioteca e integrarla a la práctica en el orden científico, esta se concibe como un eslabón esencial en la búsqueda de información, al apoyar la labor docente y la formación de doctores, máster y especialistas.

Los retos que impone la sociedad de la información y el conocimiento a los docentes implican desarrollar y fomentar la utilización de la biblioteca no solo en sus funciones de promotora de lectura, sino como lugar en el que se desarrollen programas de influencia educativa sobre los docentes investigadores con el fin de gestionar la información pertinente para su formación científica y académica utilizando diferentes recursos informativos. En este sentido, se reconoce el aporte de diferentes investigaciones sobre el tema, entre las que se encuentran, Augier (2007), Monfasani (2012), Sant-Geronikolou(2013), Maigua (2014), Gamboa (2015), Calderón & Febles (2017).

Los resultados de las investigaciones de estos autores en los trabajos sobre la temática argumentan las diferentes funciones que han desempeñado los bibliotecarios desde que surgió esta labor, las que han ido transformándose en la medida en que han cambiado los contextos. Los usuarios y los bibliotecarios enfrentan una verdadera revolución informativa que se refleja en la forma de ofrecer y demandar productos y servicios.

Las Tics han modificado el comportamiento de ambos, pues acompañan los flujos de generación, consumo y retroalimentación de conocimientos. Tanto uno como otro se encuentran frente a un caos informativo para poder encontrar lo que necesitan. Deben buscar en las publicaciones impresas que posee la biblioteca, billones de sitios que se localizan en internet, en la gran cantidad de documentos digitales que allí se encuentran y en los que se adquieren a terceros.

La ciencia y la tecnología se han desarrollado lo que contribuye a cambios en la manera que el trabajador de la información realiza su labor. Sin embargo, los fundamentos teóricos que sustentan las funciones del bibliotecario no revelan argumentos sobre la función orientadora de este profesional para la prestación de los servicios. Ello conlleva a la necesaria profundización del papel orientador que le corresponde al bibliotecario de las universidades en la asesoría a los docentes investigadores para el manejo de la información.

Esta realidad requiere una nueva mirada a la orientación, pues resulta un recurso que demanda una profundización psicopedagógica que favorezca el trabajo con las fuentes bibliográficas con las que cuenta la biblioteca, de ahí que se pretende como objetivo: elaboración de una estrategia de preparación al bibliotecario para la orientación al profesor universitario en el uso de los recursos informativos.

Materiales y métodos

Para la solución del problema de investigación se combinan métodos y técnicas de investigación científica del nivel teórico y empírico. De este modo la lógica de la investigación está determinada por la propia secuencia de las tareas antes relacionadas, y los principales métodos empleados en cada una de esas etapas.

Para interpretar los datos empíricos obtenidos en las diferentes fases de investigación se apoya en los siguientes métodos teóricos:análisis-síntesis, inducción deducción, en todas las fases del proceso investigativo, en el diagnóstico contextual, y la interpretación de los resultados alcanzados. Posibilitó determinar, a partir de la revisión bibliográfica, los aspectos más significativos de la orientación educativa como función profesional en el desempeño de la labor del bibliotecario en la prestación de servicios a los usuarios.

La modelación fue utilizada para la elaboración de una estrategia de preparación al bibliotecario para la orientación al profesor universitario en el uso de los recursos informativos.

El estudio se dirigió a la profundización de las necesidades educativas de los bibliotecarios para el desarrollo de su labor orientadora, así como los aciertos y deficiencias en el desarrollo de esta tarea en la orientación en el uso de los recursos informativos, para lo cual se seleccionó una muestra intencional no probabilística, en la que aparecen representados 29 bibliotecarios. El criterio de selección respondió a la representatividad de docentes de las cuatro sedes que conforman la Universidad de Holguín, estuvieron representadas todas las salas y tipos de servicios que se prestan a los docentes que son usuarios de los recursos informativos con los que se cuenta.

Para concebir, aplicar y comprobar la factibilidad de la estrategia de preparación a los bibliotecarios para la orientación al profesorado universitario en el trabajo de búsqueda, se contó con la experiencia de los investigadores en procesos orientacionales y, de manera puntual, con la pericia de la autora principal del trabajo en la biblioteca universitaria, específicamente en una sala especializada para investigadores.

Se organiza el trabajo en sesiones de intercambio con bibliotecarios e investigadores de manera que unos y otros se retroalimenten de necesidades básicas de aprendizaje en el campo de la información para poder desenvolverse con eficiencia.

Resultado y discusión

La estrategia que se presenta tiene como punto de partida un análisis de las funciones que han cumplido los diferentes tipos de bibliotecas: públicas, escolares, especializadas, las cuales han tenido siempre tres funciones: educativa, cultural e informativa y sus funciones convencionales han sido reunir, procesar, difundir y almacenar la información documental para dar mejores servicios a la sociedad.

 En la nueva era de la información y el conocimiento esta debe:

Ø  Ser depositaria del conocimiento humano, eslabón importante en la cadena de desarrollo del conocimiento.

Ø  Brindar atención diferenciada a la selección, preparación y motivación, formación valoral y ética profesional del personal. Desarrollo sistemático en las nuevas tecnologías, la educación a distancia, el uso de redes.

Ø  Formar parte activa y directa en el proceso de la investigación científica, prestando atención especial a los procesos de recopilación, divulgación y conversión del conocimiento en bienes generadores de cambio en el plano económico, productivo, de servicios y social.

Ø  Ser instancias de estudios científicos de los problemas inherentes a su actividad.

Ø  Ser puente activo en la búsqueda, entrega, desarrollo de información y conocimiento de la organización y del entorno

Ø  Ser el centro de su actividad el usuario y, en particular, aquel que genera nuevos conocimientos que incidan en el bien económico y social

Ø  Brindar atención y control diferenciado a los recursos informativos generados en la organización, pero además estimular a los que lo han producido.

Ø  Desempeñar el rol de centro movilizador del conocimiento, que se convierte nuevamente en información

Ø  En esta etapa, por las bondades que nos brindan las redes de información rápidas, esta se debe digitalizar.

Ø  Perfeccionar su labor de dirección

Ø  Los bibliotecarios tienen entre sus funciones:

Ø  Procesar toda la información, generar nuevos instrumentos de recuperación de la misma para que la comunidad educativa pueda aprovechar los recursos de estos centros.

Ø  Docente, ya que debe educar y formar a sus usuarios (comunidad educativa) en buscar y recuperar mediante estrategias la información necesaria para sus actividades, que permitan el desarrollo integral del educando.

Ø  Promoción de la lectura.

Ø  Incentivar la formación continua de los docentes, poniendo a disposición y dando difusión a todo el material nuevo y actualizado que llega a la biblioteca.

Ø  La búsqueda de información, independientemente del soporte en donde se encuentre, agregando la real importancia de la difusión de los servicios que realiza la biblioteca, para que sus usuarios saquen el mayor provecho de la misma y la relación con otras instituciones y organismos.

El análisis crítico de estas funciones ubica al bibliotecario como una figura dentro de la institución educativa encargada del manejo de los recursos informativos, pero aun cuando se declara el incentivo para la formación del docente no se expone la ayuda que este debe ofrecer como parte de su desempeño para lograrlo. Con ello se abren caminos hacia la necesidad de fundamentar las mismas, en la que la labor orientadora se convierta en función transversal que conduzca al bibliotecario en el camino de lograrlo. En el caso de las bibliotecas universitarias este reto adquiere matices particulares.

La estrategia que se diseña tiene como punto de partida la concepción sobre formación permanente, entendiéndose como un proceso que se encamina a la actualización, así como a la atención de insuficiencias en la formación, o a completar conocimientos y habilidades no adquiridos anteriormente y necesarios para el desempeño (Añorga, 2014).

Sobre la base de estos referentes se considera necesario delimitar la singularidad de una estrategia de preparación del bibliotecario en función de la orientación al profesor universitario para el uso de los recursos informativos. En tal sentido se contextualizan los rasgos generales que caracterizan esta estrategia como: el sistema de acciones que guían la relación de ayuda, mediante la integración del bibliotecario al accionar formativo del profesor, a partir del diagnóstico, para dinamizar su función educativa y elevar la preparación en el trabajo con los recursos informativos a su alcance en el cumplimiento de su función profesional.

Desde esta perspectiva, se asume la estrategia como un proceso de interrelación teoría práctica que se retroalimenta constantemente y del cual se derivan los referentes teóricos que se asumen como base y un diagnóstico real de la situación del profesor universitario que enriquece la teoría asumida o conlleva a considerar otras afines.

Entre las características fundamentales que se destacan en la propuesta de la estrategia se encuentran:

Ø  Está estructurada en cuatro etapas, relacionadas a través de las acciones que se proponen, en función de lograr la preparación del bibliotecario para la orientación educativa al profesor en el uso de los recursos informativos.

Ø  Es irrepetible y contextualizada porque responde a las necesidades específicas de los bibliotecarios y los docentes que demandan de orientación en el uso de los recursos informativos.

Ø  Tiene un carácter flexible, el cual se manifiesta en el ordenamiento y secuenciación del contenido seleccionado para la superación, atendiendo a las particularidades de cada bibliotecario que participa.

La estrategia desde la lógica de su estructuración está dirigida a provocar los cambios necesarios para garantizar la preparación del bibliotecario universitario como resultado de un proceso participativo de sus actores en la transformación del proceso de formación del profesional, a partir de la preparación que reciba y que garanticen el uso óptimo de los recursos informativos con los que se cuenta en la biblioteca universitaria.

El objetivo general de la estrategia se dirige a promover la preparación del bibliotecario para la orientación al profesor universitario en el uso de los recursos informativos con los que se cuenta en la universidad para la formación del profesional.

En consecuencia, se propone una estrategia de preparación al bibliotecario para la orientación al profesor, la cual se fundamenta a través de fases por las que transcurre su implementación para lograr el objetivo propuesto:

1- Fase de diagnóstico, centrada en la identificación de las necesidades del bibliotecario para el desempeño de su función orientadora.

2- Fase de proyección de la preparación.

3- Fase de dinámica de la preparación.

4-Fase de evaluación de la influencia de las acciones de preparación


Se precisan los contenidos de la preparación que son necesarios incorporar en los bibliotecarios para la orientación al profesor en el uso de los recursos informativos con los que cuenta la biblioteca universitaria. Estos contenidos son:

Ø  La búsqueda de recursos informativos desde las potencialidades de las salas de la biblioteca universitaria

Ø  La conducción del docente en las búsquedas de información en Internet 

Ø  Selección de la información

Ø  El trabajo de asentamiento bibliográfico en las investigaciones

Ø  Uso de la información

Estos contenidos se articulan con las necesidades de superación de los bibliotecarios por lo que se imbrican con las demandas y exigencias del sistema educativo. Los contenidos de preparación se precisan y adquieren un mayor nivel de concreción con las diferentes modalidades que se desarrollan, fundamentalmente en las actividades metodológicas y el entrenamiento. Estas modalidades se entrelazan alrededor de las demandas de los bibliotecarios, precisadas en la etapa de diagnóstico, que en cada momento guían el proceso de preparación.

En el caso del trabajo metodológico como modalidad de preparación de los bibliotecarios se corresponde con lo que establece la Resolución Ministerial 210/2007 y se concreta atendiendo a los objetivos generales y particulares del plan de trabajo metodológico del área. Como se ha revelado, el trabajo metodológico debe ser planificado y se enriquece a partir de las experiencias que se van desarrollando en la práctica.

El estudio desarrollado sugiere la utilización de las siguientes formas de trabajo docente-metodológico: reunión metodológica y taller metodológico. Por su importancia, se ofrece información detallada sobre las particularidades de cada una de estas actividades.

Reunión metodológica: se selecciona esta forma de trabajo metodológico por su efectividad para el análisis, debate y toma de decisiones sobre temas relacionados con el proceso pedagógico, en este caso particular, con la preparación del bibliotecario para la orientación al profesor en el uso de los recursos informativos. Su realización permite no solo la reflexión y discusión científica del tema previamente declarado, sino la toma de decisiones colectivas que conduzcan al cambio en el accionar de los bibliotecarios, lo que repercutirá directamente en los resultados del proceso de formación del profesional.

Taller metodológico: se sugiere esta forma de trabajo metodológico atendiendo a las posibilidades que ofrece para el debate de problemáticas relacionadas con el proceso pedagógico. Es un espacio de diálogo, de reflexión científica, que posibilita la proyección de las alternativas de solución a dicho problema a partir del conocimiento y la experiencia de los participantes.

Los presupuestos anteriores sirven de soporte para la utilización del taller metodológico en este nivel. Su objetivo es promover una sistematización de las funciones del bibliotecario y su proyección hacia la orientación del profesor. El taller posibilita, además, la planificación colectiva de tareas que integren las acciones orientacionales que puede desarrollar el bibliotecario, que también propicien el desarrollo de las habilidades profesionales.

El entrenamiento, como modalidad de preparación constituye una posibilidad de contribuir al desarrollo profesional del bibliotecario, entendido este como un proceso dirigido a potenciar el crecimiento profesional y humano. El objetivo final es la mejora de la calidad docente e investigativa del profesor universitario, a partir de recibir una orientación precisa para el uso de los recursos informativos con los que dispone en la biblioteca universitaria.

La concepción del desarrollo profesional en el entrenamiento tiene en cuenta los componentes cognitivo, afectivo, el perfeccionamiento de la práctica, los resultados y logros del desempeño del bibliotecario conforme a su encargo social desde una concepción integradora. Añorga (2014) señala que el entrenamiento es una forma que favorece la actualización y el perfeccionamiento de aquellos conocimientos y habilidades que son imprescindibles para desempeñarse en determinada esfera del trabajo, a la vez que conduce al mejoramiento humano por la manera en que se instrumenta y se organiza su contenido, contribuye a la formación integral de la personalidad.

El entrenamiento se diseña a partir de cuatro fases fundamentales teniendo en cuenta los objetivos que persiguen el mismo y los criterios e indicadores que comprende el desarrollo profesional del bibliotecario:

1-Sensibilización y comprensión de las necesidades de aprendizaje en los sujetos participantes.

Este primer momento constituye un espacio decisivo para el buen desarrollo de las diferentes sesiones del entrenamiento por cuanto en este se sientan las bases para dar respuesta a las verdaderas necesidades de los bibliotecarios. Mediante el análisis de las interpretaciones y percepciones de los sujetos se indaga en la realidad de las acciones que estos ejecutan respecto de la problemática que se investiga.

2-Definición de objetivos.

Las necesidades de los bibliotecarios se convierten en intenciones que determinan los objetivos del entrenamiento, se modelan aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que deberá adoptar y que garantizan un perfeccionamiento de su desempeño.

Estos objetivos se formulan a partir de los aspectos que integran el desarrollo profesional y los aprendizajes que deben ocurrir en los bibliotecarios desde el punto de vista teórico y de las habilidades profesionales necesarias en esta dirección.

3-Diseño de la metodología a seguir en las sesiones del entrenamiento

El cambio en las proyecciones y actuaciones de los bibliotecarios se produce mediante el intercambio de ideas con los otros, en la medida en que sea capaz de aportar nuevas experiencias y nuevos conocimientos teniendo en cuenta lo aprendido, por lo que el desarrollo individual de cada sujeto condiciona al desarrollo del resto de los sujetos con los que interactúa y se comunica.

4-Establecimiento de las situaciones evaluativas

La evaluación en esta concepción constituye un espacio de investigación que permite perfeccionar el proceso educativo a partir del análisis de los datos que se obtienen de la práctica, es un proceso sistémico y sistemático que incluye tanto le evaluación de los aprendizajes como todo lo que tiene que ver con el andamiaje del entrenamiento en general. Se evalúa lo que está diseñado, concebido, ejecutado, incluyendo el propio proceso de evaluación, de ahí que la evaluación comience desde el mismo instante en que se modela o planifica la estrategia a seguir a partir de los problemas detectados.

Estas modalidades de preparación se armonizan en la dinámica del trabajo con repercusión en el ejercicio de la función orientadora del bibliotecario en la ayuda al profesor universitario en el uso de los recursos informativos.

Para facilitarle la labor a las bibliotecarias que formaron parte del entrenamiento se confeccionó el Folleto orientador desde la biblioteca universitaria para el acceso a la información en el camino a la excelencia cuyo contenido recoge: Los recursos informativos y las fuentes de información; La Sala Especializada: sus servicios; Las estrategias de búsqueda en internet: recurso vital para la localización de una información actualizada y El uso correcto de las normas bibliográficas:  elemento esencial en una  investigación. Además de: Definiciones y un Glosario de términos.

La valoración de la estrategia se realiza atendiendo a la lógica de relación teoría – práctica, de lo general a lo particular. Para ser consecuente con la sistematización del proceso de valoración de la estrategia, se utilizaron diferentes tipos de juicios valorativos.

La finalidad es corroborar en la práctica la factibilidad de la estrategia para precisar su objetividad como conocimiento científico. La introducción práctica de las acciones de preparación prevista como parte de la propuesta se desarrolló atendiendo a dos momentos:

1.            Momento inicial: es un encuentro de intercambio entre la investigadora y los bibliotecarios de las diferentes salas. Este momento de introducción de las acciones de preparación tuvo como propósito un primer acercamiento de los bibliotecarios a las exigencias y particularidades del proceso de orientación educativa.

2.            Momento final: en este momento se aplicaron en el sistema de trabajo las acciones de preparación del bibliotecario para la labor orientadora al profesor universitario.

En cada sesión del entrenamiento se estableció un control sistemático de la participación de los bibliotecarios, el cual aportó las siguientes valoraciones:

Como parte inicial del entrenamiento, mediante el seguimiento de las acciones orientacionales ejecutadas por los bibliotecarios, se logró una modificación de su labor y se propició un compromiso de apertura al cambio y al perfeccionamiento. Se elevó el nivel de motivación, tanto por el contenido de las diferentes sesiones, como por la necesidad de adoptar nuevas conductas en su desempeño como orientadores en el trabajo con el profesor universitario.

Sin embargo, durante el tránsito por el entrenamiento se enfrentaron obstáculos que estaban presentes en los bibliotecarios, los cuales fueron venciéndose paulatinamente una vez que fueron adentrándose en las sesiones y logrando mayor empatía e interrelación con las acciones orientacionales que debían incorporar a su cotidiana labor en la atención al profesor.

El nivel de reflexión teórico-metodológica logrado fue muy bueno. En un primer momento se pudieron detectar aquellas insuficiencias que estaban entorpeciendo la labor de los bibliotecarios en el desempeño de su función orientadora, las cuales fundamentalmente se relacionaban con el poco conocimiento sobre esta función profesional y el cómo desempeñarla.

En la propia dinámica del entrenamiento se produjo el reconocimiento de las verdaderas necesidades para dirigir la orientación al profesor universitario en el uso de los recursos informativos. A partir del reconocimiento de estas se fue provocando el cambio de actitudes en los bibliotecarios a través de un proceso de construcción y reconstrucción del conocimiento y de la solución del déficit que tenían, lo que facilitó el desarrollo de destrezas como orientadores, a partir de los nuevos significados y experiencias que fueron adquiriendo a través de los contenidos del entrenamiento.

La incursión, luego de varias sesiones en el entrenamiento desde el puesto de trabajo, constituyó un momento muy importante pues situó a los bibliotecarios ante una situación de reflexión sobre los aprendizajes logrados, los cambios experimentados y las mejoras introducidas en su desempeño, lo que lógicamente permitió evaluar en qué medida estos fueron transitando de un nivel de desarrollo profesional a otro superior.

La estrategia de preparación del bibliotecario para la orientación al profesor universitario emerge como vía de concreción de la función orientadora de este profesional, en las diferentes salas de lectura, que prestan servicios a las demandas del profesor. Se revela un enriquecimiento de la corriente integrativa al aportar un recurso metodológico que sustenta la función orientadora del bibliotecario en la medida en que permite la generación de situaciones orientacionales en su desempeño profesional.

Conclusiones

El análisis realizado favoreció una profundización de la orientación como proceso, y reafirmó el valor de la misma como presupuesto básico para la orientación al profesor universitario desde la función profesional del bibliotecario.

La estrategia, al ser puesta en práctica, permite reconocer su factibilidad en la medida en que se comprueba su influencia en los bibliotecarios, así como la incidencia en los docentes de la Universidad de Holguín donde se implementó.

Referencias bibliográficas

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Augier, A. (2007). La Biblioteca Universitaria Miguel de Cervantes Saavedra: Gestora de Información y Conocimiento. (Ponencia). Congreso Internacional Pedagogía´07. La Habana: Educación Cubana.

Calderón, E. E. & Febles Rodríguez, J. P. (agosto, 2017). Bibliotecas universitarias: su papel en la planificación de la gestión universitaria. Revista Científica ECOCIENCIA, 4(4), 1-13. Recuperado de: http://ecociencia.ecotec.edu.ec/upload/php/files/agosto17/02.pdf

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Maigua, V. J. (2014). La gestión de la biblioteca “Ítalo Gastaldi” de la Universidad Politécnica Salesiana de Quito, sede Girón orientada a la entrega oportuna de los servicios bibliotecarios que requiere la comunidad universitaria. Periodo 2013 – 2014. (Tesis de Licenciatura). Universidad Nacional de Loja, Ecuador.

Sant-Geronikolou, S. (2013). Bibliotecario 2.0: Roles y Competencias en el Nuevo Escenario Informacional del siglo XXI. (Tesis de maestría). Universidad Carlos III de Madrid, España.